La jornada electoral del 17 de agosto de 2025 en Bolivia se desarrolló en medio de un escenario marcado por la polarización política, la desinformación y una ciudadanía movilizada. El informe preliminar de la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE/OEA), encabezada por Juan Fernando Cristo, exministro del Interior de Colombia, ofrece una mirada integral al proceso, desde sus tensiones previas hasta los desafíos que enfrenta el país rumbo a la segunda vuelta.
El contexto preelectoral estuvo atravesado por la fragmentación interna del Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) y el enfrentamiento entre el expresidente Evo Morales y el presidente Luis Arce. La inhabilitación de Morales como candidato derivó en llamados a anular el voto y en episodios de violencia política, como los registrados entre el 26 y 29 de mayo frente a la sede del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en La Paz.
La MOE/OEA identificó una escalada de ataques sistemáticos contra el TSE, así como intentos de judicialización del proceso electoral mediante 16 causas presentadas ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Estas acciones generaron incertidumbre sobre la realización de los comicios y afectaron la percepción de imparcialidad institucional.
En respuesta, el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) promovió el “Encuentro Multipartidario e Interinstitucional”, con participación de representantes del Ejecutivo, Legislativo, partidos políticos y sociedad civil. Aunque se lograron acuerdos, persistieron cuestionamientos sobre el acceso desigual a medios de comunicación, la circulación de encuestas sin regulación y la falta de claridad en la inscripción de candidaturas.
Durante la jornada electoral, la MOE/OEA desplegó 87 observadores en los nueve departamentos del país y en cuatro ciudades del extranjero. El proceso se desarrolló con normalidad, salvo incidentes aislados. La participación ciudadana fue alta y se observó presencia significativa de mujeres y personas indígenas en funciones de vigilancia electoral.
El sistema de transmisión preliminar de resultados (SIREPRE), implementado por primera vez bajo la Ley 1632, permitió procesar el 90.6% de las actas a las 21:00 horas. El presidente interino del TSE, Óscar Hassenteufel, anunció que Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano) y Jorge “Tuto” Quiroga (Alianza Libre) disputarían la segunda vuelta con 32.08% y 26.9% de los votos válidos, respectivamente.
La MOE/OEA también observó dificultades en la capacitación de jurados electorales, especialmente en Santa Cruz, y en la aplicación de instructivos como la prohibición del uso de celulares en recintos de votación. En el exterior, la votación se suspendió en diez países por razones logísticas y presupuestarias, lo que afectó a ciudadanos bolivianos residentes fuera del país.
El informe destaca la necesidad de fortalecer la comunicación entre el TSE y los Tribunales Electorales Departamentales, mejorar la capacitación de jurados y notarios, y garantizar condiciones equitativas para todas las candidaturas. También recomienda establecer una mesa de seguridad electoral interinstitucional y asegurar el financiamiento del voto en el exterior.
Con la segunda vuelta prevista para el 19 de octubre, Bolivia enfrenta el reto de consolidar un proceso electoral transparente, inclusivo y confiable. La participación ciudadana y el compromiso institucional serán claves para avanzar en ese camino.

