ONU advierte riesgo de recesión global si no se reabre el Estrecho de Ormuz

by Enlace Noticias

La Organización de las Naciones Unidas elevó este jueves su nivel de alerta ante el bloqueo en el estrecho de Ormuz al advertir que la continuidad de las restricciones podría empujar a decenas de millones de personas a la pobreza, detonar un aumento del hambre mundial y colocar a la economía internacional frente al riesgo de una recesión. El Secretario General António Guterres pidió la apertura inmediata del corredor marítimo y sostuvo que la interrupción del flujo de petróleo, gas, fertilizantes y otros insumos básicos está estrangulando las cadenas de suministro globales.

Guterres delineó tres escenarios posibles y subrayó que incluso si el tránsito marítimo se restableciera hoy, la recuperación logística tardaría meses. Señaló que la ONU mantiene esfuerzos diplomáticos para habilitar un corredor humanitario y que la Organización Marítima Internacional trabaja en un mecanismo para evacuar barcos y tripulaciones si se garantiza un paso seguro.

El diagnóstico del organismo es contundente. Si las interrupciones derivadas de ataques, amenazas iraníes y el bloqueo estadounidense a puertos iraníes se prolongan hasta mediados de año, 32 millones de personas caerán en pobreza, habrá escasez de fertilizantes y una reducción en los rendimientos agrícolas que colocará a 45 millones de personas adicionales en situación de hambre extrema. Si el bloqueo persiste hasta finales de año, la ONU prevé un escenario de recesión global con impactos directos en la estabilidad económica, política y social.

Guterres advirtió que los efectos no son acumulativos sino exponenciales y llamó a restablecer de inmediato los derechos de navegación. Afirmó que mantener cerrado el estrecho asfixia una arteria vital para la economía mundial y dificulta revertir el daño.

El impacto ya se refleja en los mercados energéticos. Con el crudo Brent rondando los 118 dólares por barril y sin señales de una solución inmediata, gobiernos de todo el mundo buscan alternativas para evitar desabasto de combustible, gas y otros recursos estratégicos. Dario Liguti, de la Comisión Económica de la ONU para Europa, señaló que el sudeste y el sur de Asia fueron los primeros en resentir la crisis energética, pero advirtió que se trata de un fenómeno en expansión que ya alcanza a consumidores europeos.

Ante la dependencia global de los combustibles fósiles, la ONU impulsa medidas para reducir el desperdicio energético y acelerar la transición hacia fuentes renovables. La UNECE destacó que el gas natural quemado en pozos y refinerías podría almacenarse y utilizarse para disminuir la dependencia de fuentes primarias. Recordó que el metano es más de 80 veces más potente que el CO₂ en un periodo de 20 años y que reducir sus emisiones es clave para mitigar el calentamiento global.

La ONU insistió en que la crisis actual confirma la urgencia de avanzar en la electrificación del transporte y la calefacción, así como en el despliegue acelerado de energías renovables, consideradas más seguras desde la perspectiva de la estabilidad energética.

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