Discusión por consumo de marihuana en vía pública detona intervención policial durante marcha en Morelia

by Enlace Noticias

La 26 marcha del Día Mundial por la Liberación de la Marihuana en Morelia registró un momento de tensión cuando un mando policial confrontó a uno de los organizadores por fumar cannabis en plena vía pública, pese a que el propio documento que mostraba como “permiso” no lo autorizaba para hacerlo. El episodio evidenció la falta de claridad entre los manifestantes sobre los alcances reales de sus permisos y reforzó la postura de la autoridad respecto al cumplimiento de la ley durante la movilización.

La escena comenzó cuando el participante, rodeado de asistentes y reporteros, invitaba a otros a “sacar los porritos” y “seguir compartiendo”, mientras aseguraba contar con un permiso válido. Entre bromas y comentarios improvisados, pidió a la prensa “mirar por ahí” el documento, insistiendo en que su presencia estaba amparada por derechos constitucionales de libre expresión, tránsito y reunión.

El tono cambió cuando el mando policial le solicitó mostrar el permiso de manera formal. El manifestante comenzó a leerlo en voz alta, pero la lectura reveló una contradicción central: aunque el documento mencionaba la posibilidad de adquirir, sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar cannabis, también establecía que no constituía autorización para sembrar o consumir en lugares públicos.

El mando fue directo: “Tú mismo le diste tu permiso y caíste en cuenta que no tenías el permiso para fumarla”. Añadió que su labor era garantizar la integridad de los asistentes, pero que fumar frente a la autoridad, después de haber sido advertido, constituía una falta de respeto y una violación a lo establecido en el propio documento. “Estoy aquí para protegerte, pero lo que tú estás haciendo no lo puedes hacer”, reiteró.

El manifestante intentó justificar su acción argumentando que buscaba promover un evento cultural y que su intención era informar sobre la regulación. Sin embargo, el mando respondió con un ejemplo contundente: “Si yo estoy en un evento de armas, ¿puedo utilizar mi arma hacia otra persona?”. Con ello subrayó que la temática de un evento no implica libertad absoluta para realizar actos prohibidos por la ley.

La autoridad insistió en que el permiso no incluía autorización para fumar en espacios públicos y propuso solicitar apoyo de Policía Morelia para verificar cualquier criterio adicional. “Si ellos te autorizan, ¿qué hacemos?”, cuestionó, dejando claro que la decisión debía basarse en normativa vigente y no en interpretaciones personales.

Mientras otros asistentes mostraban documentos similares y pedían que se revisaran cláusulas específicas, el mando mantuvo la postura institucional: sin autorización explícita, el consumo en vía pública no estaba permitido. La discusión se mantuvo tensa, pero sin incidentes mayores, y el operativo continuó con vigilancia y acompañamiento a los contingentes.

El episodio dejó al descubierto la distancia entre la percepción de algunos manifestantes sobre sus “permisos” y las restricciones legales que siguen vigentes. Para la autoridad, el mensaje fue claro: la marcha podía realizarse, pero el consumo en espacios públicos no formaba parte de los derechos invocados por los participantes.

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