En la celebración de la Fiesta de Cristo Rey del Universo, el Padre Julio César Fajardo Aguilar, rector del Templo de la Columna, ofreció una profunda reflexión sobre el cierre del año litúrgico y la inminente llegada del tiempo de Adviento.
El Padre Fajardo subrayó la importancia de esta festividad para la Iglesia, invitando a los feligreses a reflexionar sobre el significado del reinado de Cristo y su impacto en la vida de los creyentes. «Con esta hermosa fiesta de Cristo Rey del Universo, estamos terminando el año litúrgico para la Iglesia y, desde hoy, iniciamos el tiempo de Adviento, que siempre es muy esperado por todos nosotros», señaló.
Recordó la historia de San Bernabé de Jesús Méndez Montoya, un mártir cristero que fue asesinado por celebrar la Eucaristía clandestinamente durante la persecución religiosa en México. Este relato sirvió como ejemplo del valor y la fe inquebrantable de aquellos que han dado su vida en defensa de su fe, proclamando «¡Viva Cristo Rey!» hasta el final.
El Padre Fajardo también explicó la concepción del reinado de Jesús, diferenciándolo de las interpretaciones políticas y terrenales tanto de los judíos como de los romanos en la época de Pilato. «El reino que nos propone Jesús es uno que tiene repercusiones sociales, pero también un alcance espiritual y teológico. Es un reino que comienza dentro de cada uno de nosotros», dijo.
Haciendo una analogía con la vida matrimonial, el Padre Fajardo destacó la importancia de construir el Reino de Dios desde el interior de las personas. «El reino de Dios no se construye solo con cosas externas; hay que comenzar adentro. Cuando llegue adentro, lo de afuera será una consecuencia feliz», afirmó.
El sacerdote también hizo un llamado a la oración por los gobernantes, sin importar las diferencias políticas. «Tenemos que pedir para que se conviertan, para que cumplan la voluntad de Dios, y promuevan la justicia y la verdad», expresó, subrayando que el poder político y social está supeditado al Reino de los Cielos.
Finalmente, el Padre Fajardo invitó a los fieles a ser leales a Cristo Rey en su vida diaria, incluso en las dificultades modernas. «Tal vez no nos persiguen con tanta claridad como antes, pero nos enfrentamos a desafíos como el martirio de las redes sociales. Nos toca ser fieles a este Rey y Señor cada día, en cada cosa», concluyó.
La celebración culminó con la afirmación litúrgica: «Tuyo es el reino, tuyo el poder, por siempre Señor», recordando que Cristo vive y reina por los siglos de los siglos.

