Ciudad del Vaticano.— En un mensaje dirigido a legisladores y especialistas reunidos en un foro internacional, el Papa León XIV colocó la lucha contra las drogas y el crimen organizado como un desafío estructural para los Estados y advirtió que estas redes ponen en riesgo “el futuro mismo de nuestras sociedades”.
Durante la audiencia a participantes de la Segunda Conferencia Interparlamentaria sobre la Lucha contra las Drogas y el Crimen Organizado, promovida por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el Pontífice fijó una postura centrada en el fortalecimiento del Estado de derecho y en la coordinación entre prevención, justicia penal y políticas sociales.
Desde el inicio de su intervención, el líder de la Iglesia católica subrayó que la respuesta al fenómeno del narcotráfico no puede fragmentarse. “Ninguna sociedad verdaderamente justa puede perdurar si la ley —y no la voluntad arbitraria de los individuos— no permanece soberana”, afirmó, al advertir que ningún actor, sin importar su poder, puede colocarse por encima de la legalidad ni vulnerar derechos.
El mensaje incluyó una crítica a enfoques centrados únicamente en el castigo. León XIV sostuvo que la justicia requiere mecanismos de reintegración social y no puede limitarse a sanciones. En ese punto, marcó una línea sobre prácticas punitivas: “El mismo respeto por la dignidad inherente de toda persona… excluye el uso de la pena de muerte, la tortura y toda forma de castigo cruel o degradante”.
El posicionamiento incorporó un componente social al plantear la necesidad de políticas públicas dirigidas a personas con adicciones. El Papa llamó a establecer programas integrales que incluyan atención médica, apoyo psicológico y procesos de rehabilitación, con el objetivo de facilitar su reinserción.
En paralelo, colocó la prevención como eje estratégico y señaló a la educación como herramienta central. Advirtió que, frente a la difusión de contenidos que minimizan los riesgos del consumo, es necesario fortalecer la información desde la familia y el sistema educativo. “Cuando las redes sociales difunden desinformación peligrosa que trivializa estos riesgos, la educación debe comenzar en la familia y fortalecerse en la escuela”, sostuvo.
El Pontífice también reconoció el papel de fuerzas de seguridad y del sistema judicial en el combate al crimen organizado, al tiempo que insistió en que estas acciones deben realizarse bajo estándares de respeto a los derechos humanos.
El encuentro se desarrolló en el contexto de una agenda internacional que busca articular respuestas legislativas frente a economías ilícitas que operan de manera transnacional. En ese marco, León XIV llamó a la cooperación entre Estados y sociedad civil para diseñar políticas orientadas al bien común. “Podemos promover políticas que verdaderamente sirvan a la dignidad inalienable de todo ser humano”, concluyó.

