El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Alejandro Moreno, sostuvo una reunión con María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz y figura central de la oposición venezolana, en un encuentro marcado por llamados a la defensa de la democracia y advertencias sobre el avance del autoritarismo en América Latina.
Durante su visita a Washington, donde mantiene una agenda enfocada en denunciar a los “narcopolíticos de Morena”, Moreno reconoció en Machado a una dirigente que ha enfrentado “con carácter a la narcodictadura en Venezuela” y que se ha convertido en un referente de la resistencia democrática en la región. Ambos dialogaron sobre la crisis política que transformó el panorama venezolano, así como sobre la censura y el clima de miedo que, señalaron, se impuso desde el poder.
Moreno afirmó que México debe observar con atención lo ocurrido en Venezuela para dimensionar “el peligro de normalizar el autoritarismo y las redes de complicidad entre el poder y los cárteles del crimen organizado”. A través de sus redes sociales, advirtió que cuando el poder se concentra y se desprecia a la oposición, “la democracia se destruye”.
En ese contexto, sostuvo que el PRI se ubica “del lado de la libertad, de las instituciones y de los ciudadanos que quieren un país mejor”. Subrayó que la causa central de su partido es “defender la democracia de México”, en un mensaje que buscó vincular la experiencia venezolana con el debate político nacional.
La reunión con Machado se inscribe en la estrategia internacional del dirigente priista para posicionar su narrativa sobre riesgos democráticos y fortalecer vínculos con actores opositores en la región, en un momento en que el discurso sobre autoritarismo y crimen organizado ocupa un lugar central en la confrontación política mexicana.

