El gasto de los hogares en México inició el segundo trimestre de 2026 con señales de debilitamiento, en un entorno marcado por presiones inflacionarias, menor dinamismo de ingresos y un mercado laboral en enfriamiento, de acuerdo con el más reciente Monitor de Consumo de BBVA Research.
En abril, el Indicador de Consumo Big Data registró una caída mensual de 0.4%, con lo que acumuló su cuarta contracción consecutiva en lo que va del año. En términos anuales, el indicador promedia una disminución de 2.7% en 2026, una caída de 11.1 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025.
El reporte atribuye este comportamiento a una “erosión al ingreso disponible” derivada del repunte en los precios de alimentos, el crecimiento limitado de las remesas y el enfriamiento del empleo. Bajo este escenario, los hogares han optado por una postura de cautela, “postergando gastos y contrayendo la demanda”, principalmente en bienes y servicios nacionales.
Por componentes, el gasto en servicios retrocedió 0.9% mensual en abril, mientras que el consumo de bienes cayó 0.5%. En el segmento de servicios, el mayor ajuste se observó en turismo: hoteles registraron una caída de 2.1% y restaurantes de 0.8%. En contraste, el gasto en entretenimiento reportó un aumento mensual de 32.8%.
En bienes, el consumo de alimentos disminuyó 0.8%, marcando su segunda baja consecutiva del año, mientras que el gasto en salud se contrajo 2.7%. En términos acumulados, los servicios reportan una caída anual de 6.5% a abril, frente a una contracción de 0.7% en bienes.
El análisis también evidencia un cambio en los canales de consumo. Las compras en línea crecieron 3.1% mensual, mientras que el gasto en establecimientos físicos cayó 0.3%. A tasa anual, el comercio digital muestra un avance marginal de 0.5%, frente a una caída de 3.1% en tiendas físicas.
Otro indicador de la debilidad del consumo es el gasto en gasolina, utilizado como referencia de movilidad, que registró una caída mensual de 0.2% y una contracción anual de 4.5%. En el acumulado del año, la disminución alcanza 8.4%.
BBVA Research advierte que la desaceleración del consumo persistirá en el corto y mediano plazo, en un contexto de “debilitamiento de la demanda interna y prolongada incertidumbre”. Aunque eventos como la Copa del Mundo podrían generar un “choque positivo” en el gasto durante junio y julio, el análisis señala que será un efecto “transitorio” e “insuficiente” para revertir el deterioro acumulado en la primera mitad del año.

