A solo horas del inicio del Cónclave, cerca de 170 cardenales, incluidos los 132 con derecho a voto, en la XI Congregación General. En esta sesión extraordinaria, realizada de 17:00 a 19:00 horas, los cardenales continuaron su reflexión colectiva sobre el perfil del próximo Pontífice, apostando por una figura pastoral, comprometida con el diálogo y la construcción de puentes entre culturas y religiones.
De acuerdo con el vocero vaticano, Matteo Bruni, los temas abordados incluyeron la responsabilidad de los purpurados en el acompañamiento al futuro Papa y los retos que enfrenta la Iglesia en un contexto global marcado por conflictos, migración y fragmentación social. También se discutió sobre la importancia de una Iglesia que refleje la diversidad étnica y cultural del mundo, así como sobre los desafíos que representan las sectas en regiones como África y Asia.
La sesión vespertina fue agregada de forma excepcional para permitir más intervenciones antes del inicio formal del Cónclave, previsto para el 7 de mayo. Durante estas dos horas se registraron una veintena de participaciones, lo que refleja la intensidad del discernimiento que vive el Colegio Cardenalicio.
En paralelo a las deliberaciones, cerca de un centenar de funcionarios y colaboradores del Cónclave, tanto clérigos como laicos, prestaron juramento de secreto en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, comprometiéndose a preservar la confidencialidad del proceso de elección papal.
A partir del lunes, los cardenales electores comenzarán a instalarse en la Casa Santa Marta, su residencia durante el Cónclave. Asimismo, el Vaticano ha informado que a partir de las 15:00 horas del martes 7 de mayo, se bloquearán todas las señales de telecomunicaciones dentro del territorio vaticano, salvo en Castel Gandolfo, con el fin de garantizar el aislamiento total de los electores hasta que se anuncie al nuevo Papa desde la Logia Central de la Basílica de San Pedro.

