La Suprema Corte de Justicia de la Nación vivió una de sus sesiones más tensas de los últimos años luego de que la ministra Lenia Batres se negara a retirar un párrafo de su proyecto que no guardaba relación con el asunto discutido y que, según la mayoría de ministros, buscaba reabrir por la vía indirecta el debate sobre la “cosa juzgada fraudulenta”. La resistencia de Batres, pese a encontrarse en minoría absoluta, derivó en un precedente sin registro en la historia del tribunal.
El Pleno resolvió por unanimidad que la Corte no puede revisar sentencias dictadas por las extintas Salas en juicios de amparo directo. Sin embargo, la discusión se desvió hacia el párrafo introducido por Batres, quien insistió en mantenerlo pese a la petición expresa de siete ministros. La inclusión, ajena al fondo del asunto, fue interpretada como un intento de influir en el próximo debate sobre la nulidad de juicio concluido, tema que la propia ministra ha impulsado desde su llegada al tribunal.
El párrafo en cuestión afirma que la resolución no afecta el criterio que la nueva integración de la Corte pueda adoptar sobre la “cosa juzgada fraudulenta”, pese a que ese tema no formaba parte del expediente. Para la mayoría, la maniobra fue innecesaria y evidencia la insistencia de Batres en reabrir juicios concluidos bajo el argumento de fraude procesal, una postura que ya había dividido al Pleno en noviembre.
La ministra Yasmín Esquivel cuestionó que Batres afirmara que la nulidad de juicio concluido está prevista “implícitamente” en algunas legislaciones, señalando que ello contradice la jurisprudencia vigente. Recordó que no existe resolución con los votos suficientes para modificar ese precedente.
En noviembre, cinco ministros apoyaron la reapertura de juicios y cuatro se opusieron, sin alcanzar los seis votos necesarios para generar un criterio obligatorio. En esta sesión, incluso ministros que antes respaldaron esa posibilidad —como el presidente Hugo Aguilar, Loretta Ortiz e Irving Espinosa— se deslindaron de Batres y señalaron que el tema debe discutirse en su propio expediente.
Aguilar subrayó que la nulidad de juicio concluido y la cosa juzgada son figuras distintas que deben analizarse por separado. Ortiz recordó que su proyecto sobre el tema está pendiente y que será en ese momento cuando deba discutirse.
Desde su llegada a la Corte, Batres ha protagonizado episodios controvertidos por criterios jurídicos cuestionados y choques con sus colegas. Su insistencia en mantener un párrafo ajeno al debate fue interpretada por algunos ministros como un gesto de desafío más que como una aportación jurídica.
Aunque el Pleno cerró la puerta a revisar sentencias emitidas por las antiguas Salas, el debate de fondo permanece abierto. La propuesta de Ortiz volverá al Pleno y, si las posiciones se mantienen como en noviembre, la posibilidad de reabrir juicios por presunto fraude procesal quedará descartada.
Por ahora, la sesión dejó un precedente incómodo: un proyecto aprobado con un párrafo que la mayoría rechaza y que, según especialistas, tensiona la colegialidad del tribunal y exhibe nuevamente el estilo confrontativo de la ministra Batres dentro de la Corte.

