La Cámara de Diputados abrió un nuevo frente de discusión legislativa con la iniciativa presentada por el diputado Juan Antonio González Hernández (Morena), quien planteó reformas a las leyes generales de Educación, de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y de Salud para moderar el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en planteles educativos. La propuesta fue turnada a las comisiones unidas de Educación y de Derechos de la Niñez y Adolescencia para dictamen, y a la de Salud para opinión.
El legislador expuso que más del 70 por ciento de estudiantes de educación básica porta un teléfono celular durante la jornada escolar y que el 40 por ciento reconoce utilizarlo con fines no académicos. Según argumentó, esta práctica ha generado distracciones, bajo rendimiento y conflictos en el aula. Añadió que el uso de dispositivos móviles se ha identificado como factor de riesgo en casos de acoso escolar, contacto con desconocidos, exposición a contenidos inapropiados y reclutamiento en línea por parte de la delincuencia organizada.
González Hernández sostuvo que la evidencia disponible muestra que la disminución del uso de celulares en las escuelas puede tener efectos positivos en el rendimiento académico y la salud mental. Por ello, consideró indispensable establecer una política pública nacional de entornos educativos libres de celulares, con lineamientos claros para su uso únicamente en casos de emergencia o con autorización expresa de las autoridades educativas.
La iniciativa propone que la Ley General de Educación incorpore bases y lineamientos para promover entornos seguros, saludables y libres de adicciones, acoso, violencia y distracciones tecnológicas. También plantea la emisión de disposiciones generales para moderar, regular o restringir el uso de teléfonos celulares, tabletas y dispositivos análogos en escuelas públicas y privadas de educación básica y media superior.
Asimismo, se prevé la promoción de entornos escolares libres de dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar, como medida de protección a la salud, la concentración y el bienestar emocional. En las estrategias de aprendizaje se integraría la moderación del uso de dispositivos con acceso a internet dentro de las aulas de primaria y secundaria, salvo en casos de emergencia o actividades pedagógicas autorizadas.
Las autoridades educativas federales y locales deberán implementar campañas permanentes de sensibilización sobre los riesgos del uso excesivo de dispositivos electrónicos y fomentar la convivencia escolar libre de distracciones digitales. También deberán establecer protocolos para el resguardo seguro de los dispositivos durante la jornada escolar y garantizar el derecho de comunicación de emergencia a través de canales institucionales.
En la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes se adiciona una fracción para reconocer el derecho a recibir educación en un entorno seguro, libre de distracciones y riesgos asociados al uso no moderado de dispositivos móviles. En la Ley General de Salud se plantea que la promoción de la salud incluya la colaboración con autoridades educativas para garantizar entornos escolares saludables y seguros.
Finalmente, la iniciativa propone que las bases de coordinación entre autoridades sanitarias y educativas consideren la prevención de daños visuales, trastornos del sueño, problemas musculoesqueléticos, sedentarismo, riesgo cardiometabólico y alteraciones psicológicas vinculadas al uso prolongado de dispositivos electrónicos en población infantil y adolescente.
El análisis de la propuesta iniciará en comisiones, donde se espera un debate amplio sobre su alcance, viabilidad y efectos en la comunidad escolar.

