Durante la marcha del orgullo LGBT celebrada el sábado 28 de junio en la Ciudad de México, un carro alegórico generó controversia al presentar representaciones de figuras religiosas, lo que provocó inconformidad entre diversos sectores de la comunidad católica.
En el desfile, integrantes del establecimiento “La Purísima” participaron caracterizados como obispos, sacerdotes y una figura similar al Papa, portando cirios y desfilando alrededor de un objeto de gran tamaño con forma de cirio. La representación fue interpretada por grupos religiosos como una burla hacia símbolos considerados sagrados por millones de personas.
Organizaciones y ciudadanos expresaron su inconformidad a través de redes sociales y comunicados, señalando que lo ocurrido vulnera el derecho a la libertad religiosa, consagrado en el Artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. También hicieron un llamado a las autoridades para que se garantice el respeto a las creencias religiosas en espacios públicos.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte de los organizadores de la marcha ni de las autoridades capitalinas respecto a este incidente. Tampoco se ha informado si se presentarán denuncias formales por parte de los grupos inconformes.

