En una transición marcada por la continuidad intelectual y pastoral, el Papa León XIV ha nombrado a monseñor Renzo Pegoraro como nuevo presidente de la Pontificia Academia para la Vida (PAV), organismo clave en la reflexión ética de la Iglesia sobre los grandes desafíos de la ciencia, la medicina y la dignidad humana. Pegoraro, sacerdote de la diócesis de Padua, de 65 años, ocupaba el cargo de canciller de la misma academia desde 2011.
El nombramiento representa también el cierre de un importante ciclo: monseñor Vincenzo Paglia, quien presidió la PAV desde 2016 y el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II, concluye su servicio tras haber cumplido 80 años el pasado 21 de abril. Desde el Vaticano, el Papa León XIV expresó su “más ferviente agradecimiento” por el trabajo de Paglia, a través de una carta firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin.
“Agradezco al Papa León XIV por el nombramiento como presidente de la Academia Pontificia para la Vida”, expresó Pegoraro en un comunicado oficial. “El trabajo realizado en los últimos años junto a monseñor Vincenzo Paglia y, antes de él, con monseñor Ignacio Carrasco de Paula, ha sido fascinante y estimulante”, subrayó el nuevo titular, destacando también la continuidad con las líneas temáticas impulsadas por el difunto Papa Francisco.
Perfil de un pensador de la vida
Renzo Pegoraro nació el 4 de junio de 1959 en Padua. Médico de formación, obtuvo su título en Medicina y Cirugía en 1985 y, tras su ordenación sacerdotal en 1989, se especializó en Teología Moral y Bioética en instituciones como la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y la Universidad Católica del Sagrado Corazón. Su enfoque ha estado desde siempre en el diálogo entre la fe, la ética médica y la práctica clínica.
Ha sido secretario general de la Fundación Lanza de Padua, profesor de Bioética y de Ética de Enfermería en el hospital pediátrico “Bambino Gesù” de Roma, así como presidente de la Asociación Europea de Centros de Ética Médica (EACME). Su carrera académica está respaldada por una amplia producción editorial de artículos, libros y ensayos.
Un nuevo capítulo en defensa de la vida
La Pontificia Academia para la Vida, fundada en 1994 por San Juan Pablo II, ha ganado relevancia en el debate contemporáneo sobre la bioética, la dignidad humana, la inteligencia artificial, el final de la vida y el inicio de la existencia. El liderazgo de Pegoraro llega en un momento crucial, en el que la Iglesia busca tender puentes entre ciencia y espiritualidad con una visión humanista y solidaria.
El Papa León XIV parece apostar por una línea de continuidad con apertura intelectual: un experto en bioética, comprometido con la reflexión ética desde la experiencia pastoral y médica. Así, la PAV abre una nueva etapa en su misión al servicio de la vida, sin dejar de honrar el legado de quien durante casi una década fue su rostro visible: monseñor Paglia.
“Termina mi mandato con serenidad y gratitud”, dijo recientemente Paglia en entrevista con La Stampa, reflejando el tono de una transición que reafirma el compromiso del Vaticano con los grandes desafíos de la humanidad actual.

