De “elefante blanco” a “azote de corruptos”: avala San Lázaro reforma para endurecer facultades de la ASF

by Enlace Noticias

En una sesión marcada por el debate sobre el alcance real de la fiscalización en México, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 390 votos un dictamen que redefine las atribuciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), con el objetivo de fortalecer su capacidad operativa frente a irregularidades en el manejo de recursos públicos. La discusión transitó entre críticas al desempeño histórico del órgano auditor y la promesa de convertirlo en un instrumento más efectivo contra la corrupción.

Desde tribuna, el diputado del Partido del Trabajo, Ricardo Mejía Berdeja, fijó el tono del posicionamiento al señalar que, para millones de mexicanos, la ASF ha sido percibida como “un elefante blanco, un ente que carece de la fuerza y los dientes suficientes para perseguir la corrupción en nuestro país”. La afirmación abrió paso a la defensa del dictamen, que —según explicó— introduce mecanismos para modificar esa percepción y ampliar el margen de acción del órgano fiscalizador.

El núcleo de la reforma se centra en otorgar a la ASF la facultad de presentar denuncias de oficio ante tribunales administrativos en cualquier etapa del proceso de revisión, siempre que detecte irregularidades graves. Con ello, se busca acortar los tiempos entre la detección de posibles faltas y el inicio de procedimientos legales, eliminando cuellos de botella en la ruta institucional de la fiscalización.

Mejía Berdeja, presidente de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción, detalló que el dictamen es resultado de un proceso de diálogo con instancias federales, la propia ASF y la Comisión de Hacienda, con el propósito de construir un marco normativo que permita un combate más eficaz a la corrupción. En ese sentido, subrayó que la reforma incorpora herramientas de innovación tecnológica, como el uso de notificaciones electrónicas, para agilizar los procedimientos.

El rediseño también fija plazos concretos: la Auditoría contará con 120 días hábiles para emitir un pronunciamiento una vez concluido el proceso de revisión, y con 90 días para turnar los dictámenes a la fase de investigación. Estos tiempos buscan dar certidumbre a los procedimientos y evitar dilaciones en la integración de expedientes.

En el cierre de su intervención, el legislador sostuvo que el dictamen responde a la lógica de reforzar el combate a los malos manejos de recursos públicos. “No más corrupción, no más una auditoría como elefante blanco, sino como la Auditoría Superior, el azote de los corruptos”, expresó, al vincular la reforma con los objetivos de la agenda de gobierno.

El dictamen, que modifica disposiciones de la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, la Ley General de Contabilidad Gubernamental y la Ley de Coordinación Fiscal, fue turnado al Senado de la República para su análisis y eventual aprobación, en un paso que busca reconfigurar el papel de la ASF dentro del sistema nacional de rendición de cuentas.

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