El Papa León XIV expresó su preocupación por la evolución de la situación en Venezuela durante su mensaje posterior al Ángelus del 4 de enero de 2026 en la Plaza de San Pedro. El Pontífice subrayó que el bienestar del pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración y exhortó a superar la violencia mediante rutas de justicia, paz y respeto al marco constitucional.
En su pronunciamiento, el Papa señaló que la salida a la crisis requiere garantizar la soberanía del país, asegurar el estado de derecho y respetar los derechos humanos y civiles de toda la población. Llamó a construir un futuro basado en la colaboración y la estabilidad, con especial atención a los sectores más afectados por la situación económica.
El Pontífice invitó a los fieles a unirse en oración, confiando la situación venezolana a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles. Su mensaje se enmarca en un contexto de tensiones políticas y sociales que han generado preocupación internacional.
Además, León XIV expresó su cercanía con las víctimas de la tragedia ocurrida en Crans-Montana, Suiza, durante la noche de Año Nuevo. Aseguró sus oraciones por los jóvenes fallecidos, los heridos y sus familias, y reiteró su llamado a mantener la fe en “el Dios de la paz”.
El Papa concluyó exhortando a la solidaridad con los pueblos afectados por conflictos armados y a sostener esfuerzos que contribuyan a la paz global, en un momento en el que diversas regiones enfrentan escenarios de violencia y desestabilización.

