En su primera entrevista publicada como Pontífice, el Papa León XIV expuso una serie de posicionamientos sobre temas críticos que afectan tanto a la Iglesia como al contexto internacional. El diálogo, incluido en el libro “León XIV: Ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI”, abarca asuntos como el conflicto en Gaza, las relaciones con China, la política estadounidense, los abusos sexuales en la Iglesia, la situación financiera de la Santa Sede, la inclusión de personas LGBTQ+, el papel de la mujer en la estructura eclesiástica, la inteligencia artificial y la desinformación.
Sobre la situación en Gaza, el Papa calificó como “terrible” el sufrimiento de la población civil, especialmente de los niños, y lamentó la falta de una respuesta clara por parte de actores internacionales. Aunque reconoció que la palabra “genocidio” ha sido utilizada por organizaciones de derechos humanos, señaló que la Santa Sede no considera oportuno emitir una declaración formal al respecto.
En materia de política exterior, León XIV confirmó que continuará la línea diplomática de sus predecesores respecto a China, reconociendo las dificultades que enfrentan los católicos en ese país. En cuanto a Estados Unidos, país de origen del Pontífice, afirmó que no intervendrá en política partidista, aunque no descarta abordar temas urgentes como la migración y la dignidad humana.
Respecto a la crisis de abusos sexuales, el Papa reconoció que más del 90% de las denuncias corresponden a víctimas reales, pero también advirtió sobre casos de acusaciones falsas. Subrayó la necesidad de proteger los derechos de los acusados sin desestimar el sufrimiento de las víctimas, y llamó a no convertir este tema en el eje exclusivo de la vida eclesial.
En relación con la comunidad LGBTQ+, León XIV reiteró que todos son bienvenidos en la Iglesia, aunque aclaró que no se prevén cambios doctrinales sobre sexualidad y matrimonio. En el mismo sentido, descartó modificaciones en la enseñanza sobre la ordenación femenina, aunque expresó su intención de seguir nombrando mujeres en puestos de liderazgo.
Sobre la situación financiera del Vaticano, el Papa reconoció avances en transparencia y control, pero advirtió que aún existen riesgos, como lo evidenció el caso del palacio de Londres. Llamó a mantener la vigilancia y evitar decisiones que comprometan la estabilidad económica de la Santa Sede.
Finalmente, abordó el impacto de la inteligencia artificial y las noticias falsas, alertando sobre el riesgo de deshumanización en el entorno digital. Rechazó la creación de un “Papa artificial” y defendió la necesidad de preservar la autenticidad del liderazgo espiritual.
La entrevista, realizada por la periodista Elise Ann Allen, marca el inicio de un pontificado que busca abrir espacios de diálogo sin alterar los fundamentos doctrinales, en medio de tensiones geopolíticas, desafíos internos y transformaciones tecnológicas.

