La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que su gobierno defenderá con firmeza a México frente a la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles recíprocos a nivel global, afectando al acero, aluminio y las importaciones automotrices.
Sheinbaum enfatizó que la prioridad de su administración es proteger los empleos y las empresas mexicanas.
“Lo primero que tiene que saber el pueblo de México es que nosotros siempre vamos a proteger a México, esa es nuestra responsabilidad. Tenemos que defender los empleos que se generan en el país y a las empresas mexicanas, siempre bajo el principio de soberanía”, declaró la mandataria.
Libres de aranceles… por ahora
La presidenta explicó que la proclamación firmada por Trump incluye dos cláusulas que, de momento, dejan exentas de aranceles a las importaciones automotrices provenientes de los países que integran el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).
Según el acuerdo, los importadores bajo el TMEC podrán certificar el contenido estadounidense de sus vehículos, aplicando el arancel del 25 % únicamente sobre el valor correspondiente al contenido no estadounidense. Además, las autopartes que cumplan con las reglas de origen del TMEC permanecerán libres de aranceles hasta que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EUA establezca un proceso para gravar el contenido foráneo.
México busca un trato preferencial
Durante las negociaciones con el Gobierno estadounidense, Sheinbaum informó que se trabaja con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, para crear un Sistema de Preferencia para México. Esta estrategia buscaría reducir o eliminar aranceles a la proveeduría nacional, lo que beneficiaría especialmente a la industria automotriz.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detalló que el 40 % de las autopartes que consume Estados Unidos proviene de México, y que la mayoría de los componentes de los vehículos ensamblados en territorio mexicano son de origen estadounidense.
Ante esta interdependencia, Sheinbaum anunció que sostendrá reuniones con representantes de la industria automotriz nacional para coordinar estrategias de defensa ante los aranceles.
“México es el único país con un canal de comunicación directo y sólido con Estados Unidos, especialmente con el secretario Lutnick, lo que nos permite negociar condiciones más favorables”, subrayó la mandataria.
La postura del gobierno mexicano, firme en la defensa del empleo y la industria nacional, buscará contener el impacto económico de las políticas arancelarias impuestas por Trump, en un contexto donde la relación comercial bilateral atraviesa un momento clave.

