El inicio de las celebraciones por los 800 años de la Catedral de Toledo estuvo acompañado por un mensaje del Papa León XIV, dirigido a los fieles de la archidiócesis y leído durante el acto inaugural del aniversario. En su carta, el Pontífice subrayó la relevancia histórica, espiritual y social del templo primado, y alentó a participar en las actividades litúrgicas y culturales previstas para 2026.
El mensaje recordó que la construcción del actual edificio comenzó en 1226, cuando el arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada y el rey Fernando III colocaron la primera piedra sobre la antigua basílica visigótica de Santa María. Desde entonces, la catedral ha sido escenario de episodios determinantes para la vida religiosa y cultural, elementos que permanecen visibles en su arquitectura y en su acervo artístico.
El programa del VIII Centenario fue planteado como una conmemoración integral que articula fe, arte, música y patrimonio. La exposición “Primada”, que abrirá el 25 de mayo de 2026 y permanecerá hasta el 14 de octubre, reunirá más de 350 piezas que abarcan ocho siglos de historia, con obras de El Greco, Velázquez, Zurbarán, Bellini y Luca Giordano. Además, se desarrollarán proyectos de conservación, investigaciones y publicaciones orientadas a garantizar la continuidad del patrimonio catedralicio.
El Pontífice destacó también la importancia de la liturgia Hispano‑Mozárabe, celebrada diariamente en el templo como expresión de continuidad histórica y comunión con la Sede de Pedro. Esta tradición forma parte del Programa Musical del Centenario, que busca recuperar repertorios antiguos y promover nuevas producciones vinculadas a la identidad sonora de la catedral.
En su mensaje, León XIV hizo referencia a la labor social del templo, que atiende necesidades emergentes en la comunidad. Retomando su exhortación apostólica Dilexi te, insistió en que la atención a los pobres constituye una expresión concreta de la misión pastoral.
El aniversario culminará con un Año Jubilar que iniciará el 25 de octubre de 2026, coincidiendo con la fiesta de la dedicación del templo, y concluirá el 27 de octubre de 2027. Este periodo busca convocar a fieles y peregrinos a un tiempo de encuentro y renovación interior.
El Papa cerró su mensaje con una oración por la comunidad toledana y con un llamado a vivir el centenario como una oportunidad para fortalecer el presente y proyectar el futuro de la vida eclesial vinculada a la Catedral de Toledo.

