El Papa León XIV lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional ante la inminente expiración del tratado New START, acuerdo firmado en 2010 entre Estados Unidos y la Federación Rusa para limitar el despliegue de armas nucleares estratégicas. El Pontífice expresó su preocupación al término de la audiencia general de este miércoles, señalando que la falta de continuidad del tratado representaría un retroceso significativo en los esfuerzos globales por contener la proliferación nuclear.
León XIV recordó que la paz ha sido un eje constante de su pontificado y advirtió que el contexto internacional, marcado por múltiples conflictos activos, se vuelve aún más frágil si desaparecen los instrumentos multilaterales de control armamentístico. Subrayó que el New START, prorrogado en 2016 y renovado nuevamente en 2021, ha sido un mecanismo esencial para limitar a 1,550 las ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada país y para establecer topes de 700 vectores operativos y 800 en total.
El Papa insistió en que permitir la expiración del tratado sin un relevo efectivo abriría la puerta a una nueva carrera armamentística, con consecuencias directas para la estabilidad global. Señaló que la situación actual exige sustituir la lógica del miedo y la desconfianza por una ética compartida que oriente las decisiones hacia el bien común y preserve la paz como patrimonio de todos.
En su mensaje, León XIV también retomó su llamado a la oración por Ucrania, país que continúa enfrentando bombardeos y condiciones extremas de frío. Agradeció las iniciativas de solidaridad, especialmente las provenientes de Polonia, y reiteró que los conflictos en curso evidencian la urgencia de fortalecer mecanismos internacionales de desarme y cooperación.
El Pontífice advirtió además sobre el creciente flujo de inversiones hacia la industria armamentística, incluso dentro de fondos catalogados como “sostenibles”, fenómeno que consideró preocupante en un escenario donde la producción de armas se presenta como actividad rentable.
Al cerrar su intervención, León XIV pidió a los líderes mundiales no dejar caer el tratado sin buscar un mecanismo de continuidad que garantice un seguimiento concreto y eficaz. Subrayó que la responsabilidad de evitar un nuevo ciclo de rearme recae en todos los actores internacionales y que la paz, para mantenerse vigente, requiere decisiones firmes y coordinadas.

