«Justicia con raíces: Claudia Sheinbaum lanza Plan de Justicia para el Pueblo P’urhépecha en Cherán Atzicurín»

by Enlace Noticias

En el corazón de la Meseta P’urhépecha, la presidenta Claudia Sheinbaum regresó a una tierra que marcó su juventud para iniciar un nuevo capítulo de justicia social. Desde Cherán Atzicurín, comunidad de Paracho, dio el banderazo al Plan de Justicia del Pueblo P’urhépecha, una estrategia integral que busca resarcir deudas históricas y mejorar la calidad de vida de más de 170 mil personas en 146 comunidades indígenas.

Es la manera que tengo de agradecer lo que me dieron”, dijo emocionada la mandataria, al rememorar su paso por la región hace 42 años, cuando como estudiante universitaria colaboró en la instalación de estufas de leña, una experiencia que hoy inspira uno de los programas insignia del plan.

Justicia con nombre y rostro indígena

Lejos de los discursos centralistas, Sheinbaum dejó claro que este plan no se impondrá desde arriba, sino que será construido de la mano con el pueblo p’urhépecha. “Sería absurdo pensar que desde el gobierno, sin tomar en cuenta al pueblo, se podría construir un plan de justicia”, afirmó ante autoridades comunales y habitantes.

El enfoque no es únicamente asistencial. La visión es profunda: educación, seguridad, salud, vivienda, agua potable, recuperación del campo, y el fortalecimiento de la identidad cultural a través de la lengua p’urhépecha y el impulso a las guitarras de Paracho, símbolo del arte indígena mexicano.

El calor de una estufa como símbolo de cambio

Uno de los ejes más inmediatos es el Programa Nacional de Estufas Eficientes de Leña para el Bienestar, que sustituirá los fogones tradicionales por estufas más limpias y eficientes. Con una inversión inicial de 100 millones de pesos, se entregarán 16 mil 500 estufas en una primera etapa, con la meta de alcanzar 500 millones de pesos en inversión este mismo año.

Más allá de la tecnología, el programa busca empoderar a las mujeres de las comunidades. La construcción de las estufas estará a cargo principalmente de jefas de familia, quienes recibirán capacitación y materiales comprados en sus propias comunidades, generando economía local y autonomía.

Reconocimiento estructural: FAISPIAM y coordinación interinstitucional

El Plan de Justicia del Pueblo P’urhépecha no se queda en promesas, coincidieron los funcionarios presentes. Todas las comunidades beneficiadas serán integradas al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (FAISPIAM), mecanismo clave para garantizar recursos directos y sostenibles, según informó la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes.

La coordinación estará en manos del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en conjunto con representantes que serán designados por las propias comunidades. También participan las secretarías de Bienestar, Energía, Ciencia y Cultura, con el apoyo de Lázaro Cárdenas Batel, jefe de Oficina de la Presidencia, quien estará al frente de la Comisión General Lázaro Cárdenas del Río, instancia que da continuidad al antiguo Plan Balsas.

Un punto de partida, no de llegada

Aunque el plan inicia con el pueblo p’urhépecha, la presidenta aseguró que esta justicia se extenderá a todos los pueblos originarios de Michoacán. Pero eligió comenzar aquí, no sólo por razones históricas, sino por una deuda personal y un compromiso que trasciende lo político: “Hoy estoy aquí como presidenta, pero también como alguien que aprendió de ustedes, que se formó entre ustedes”.

Con esta jornada, la administración federal abre un nuevo frente en la búsqueda de justicia histórica, en donde las palabras encuentran respaldo en acciones concretas, y la memoria se convierte en política pública.

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