El Papa León XIV respalda restitución de Chagos y cuestiona el exilio forzado como práctica internacional

by Enlace Noticias

En una audiencia celebrada este 23 de agosto con representantes del Grupo de Refugiados de Chagos, el Papa León XIV emitió un pronunciamiento que, aunque revestido de lenguaje pastoral, contiene implicaciones directas sobre el papel de los Estados en procesos de despojo territorial y desplazamiento forzado. “Ningún pueblo puede ser obligado al exilio”, afirmó el Pontífice, en referencia al caso del archipiélago de Chagos, cuya soberanía ha sido objeto de disputa entre el Reino Unido y la República de Mauricio desde hace más de medio siglo.

El encuentro se produce tras la firma, en mayo de 2025, de un tratado entre ambos países que establece la cesión del archipiélago a Mauricio, aunque mantiene la presencia de una base militar estadounidense en la isla de Diego García. Para León XIV, el acuerdo representa una “señal alentadora” con “fuerza simbólica en la escena internacional”, al tiempo que reconoció los esfuerzos diplomáticos previos impulsados por el Papa Francisco en 2023.

El Papa destacó la persistencia del pueblo chagosiano, en particular de las mujeres, en la reivindicación pacífica de sus derechos. El mensaje incluyó un llamado explícito al respeto del derecho internacional y a la reparación de lo que calificó como una “grave injusticia”. La Iglesia, según indicó, se comprometerá a acompañar espiritualmente el proceso de retorno, en condiciones que aún no han sido definidas por las autoridades involucradas.

El caso de Chagos ha sido objeto de resoluciones multilaterales desde 2019, cuando la Corte Internacional de Justicia emitió una opinión no vinculante que calificó de ilegal la retención británica del territorio. Ese mismo año, la Asamblea General de la ONU aprobó por mayoría una resolución que instaba al Reino Unido a devolver el archipiélago. En 2021, el Tribunal Marítimo de la ONU falló en el mismo sentido. Las negociaciones formales comenzaron en 2022 y culminaron este año con la firma del tratado.

El archipiélago, separado de Mauricio en 1965 como condición para su independencia, fue transformado en un enclave estratégico tras la instalación de la base militar de Diego García. Para ello, cerca de dos mil habitantes fueron desplazados sin posibilidad de retorno. El Papa no mencionó directamente a los gobiernos responsables, pero su declaración sobre el exilio forzado como práctica inadmisible se interpreta como una crítica indirecta a las decisiones geopolíticas que han ignorado el principio de autodeterminación.

La audiencia con el Grupo de Refugiados de Chagos se inscribe en una línea de posicionamientos recientes del Vaticano sobre conflictos territoriales, migración forzada y derechos de pueblos desplazados. Aunque el tratado ha sido firmado, el proceso de restitución territorial y retorno poblacional aún enfrenta desafíos logísticos, jurídicos y diplomáticos. El pronunciamiento papal añade presión moral a los actores involucrados, en un contexto donde las decisiones estatales continúan siendo observadas por organismos internacionales.

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