En audiencia con la Comisión Teológica Internacional, el Papa León XIV subrayó que la teología está llamada a discernir los desafíos que enfrenta la Iglesia y la humanidad, en un contexto marcado por transformaciones sociales y culturales. El Pontífice agradeció el documento “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”, publicado con motivo del 1700º aniversario del Concilio de Nicea, y lo consideró un aporte autorizado para el diálogo ecuménico y futuros estudios.
El Papa señaló que la misión de la Comisión es ofrecer profundizaciones y orientaciones al Dicasterio para la Doctrina de la Fe y a los obispos, con el fin de orientar la acción de la Iglesia en fidelidad al depósito de la fe. Recordó que este organismo nació tras el Concilio Vaticano II y fue consolidado por San Juan Pablo II en 1982.
En su mensaje, León XIV delineó tres caminos para el trabajo teológico: la catolicidad, enriquecida por las experiencias de las Iglesias locales; el diálogo interdisciplinar, que permita integrar distintos saberes en la evangelización; y una vida conforme al Evangelio, inspirada en los Doctores de la Iglesia, como San Agustín y Santo Tomás, quienes unieron estudio y oración.
El Pontífice anunció además que iniciará su primer viaje apostólico a Türkiye y Líbano, con una peregrinación a İznik, la antigua Nicea, para conmemorar el concilio y pedir unidad y paz para la Iglesia. En su exhortación final, recordó las palabras de Benedicto XVI sobre los riesgos de la excesiva especialización del saber y llamó a la Comisión a mantener un estudio integral que ilumine la historia y ofrezca respuestas a los desafíos contemporáneos.
La intervención del Papa coloca a la teología en el centro de la reflexión sobre el papel de la Iglesia en la sociedad actual, con la exigencia de que sus aportes se traduzcan en orientación práctica y en un testimonio creíble frente a los retos globales.

