Durante su mensaje previo a la oración del Ángelus, el Papa León XIV hizo un llamado a los fieles a asumir un compromiso activo en la misión evangelizadora de la Iglesia, destacando la necesidad de contar con “obreros deseosos de trabajar en el campo de la misión” en lugar de “cristianos de ocasión”.
El pontífice centró su reflexión dominical en el pasaje del Evangelio según san Lucas (10,1-12.17-20), en el que Jesús envía a setenta y dos discípulos a anunciar el Reino de Dios. Según explicó, este número tiene un carácter simbólico que representa la universalidad del mensaje evangélico y la amplitud del corazón de Dios.
El Papa señaló que, aunque el mundo actual enfrenta múltiples distracciones, persiste en las personas un deseo de plenitud, justicia y sentido trascendente. En ese contexto, afirmó que la mies es abundante, pero los obreros son pocos, y subrayó la importancia de reconocer las oportunidades de acción pastoral en la vida cotidiana.
Durante su intervención, el Santo Padre cuestionó las prácticas religiosas que se limitan a expresiones esporádicas o formales, y propuso en su lugar una vivencia del cristianismo basada en el testimonio constante y comprometido. Indicó que la misión no requiere conocimientos teóricos extensos, sino una relación profunda con Dios y disposición para actuar en los distintos entornos sociales.
Finalmente, el Papa invocó la intercesión de la Virgen María para que los creyentes puedan convertirse en “trabajadores del Reino de Dios”, y reiteró que el testimonio cotidiano es un componente esencial de la vida cristiana.

