En un mensaje dirigido a miles de participantes de las Conferencias SEEK26, celebradas de manera simultánea en Columbus (Ohio), Fort Worth (Texas) y Denver (Colorado), el papa León XIV invitó a los jóvenes a abrirse al encuentro con Cristo y a no temer si sienten su llamado. El Pontífice subrayó que en Él los corazones encuentran paz y que el celo misionero nace de esa experiencia auténtica, imposible de guardar solo para sí.
En su videomensaje, transmitido en inglés, el Papa planteó preguntas directas: “¿Qué buscan? ¿Por qué están aquí en esta conferencia?”. Recordó que la respuesta se encuentra en una persona, Jesús, quien trae verdadera paz y alegría y colma los deseos más profundos.
León XIV destacó que las conferencias pueden ser ocasión para un primer encuentro con Cristo o para profundizar en la relación con Él, y que ese descubrimiento transforma la vida, generando un espíritu misionero que impulsa a compartir lo recibido con los demás. “El celo misionero nace del encuentro con Cristo. Deseamos compartir con los demás lo que hemos recibido, para que también ellos conozcan la plenitud del amor y la verdad que solo se encuentran en Él”, afirmó.
El Pontífice pidió a los jóvenes dejarse guiar y no temer al discernir su vocación, ya sea el sacerdocio, la vida religiosa, el matrimonio o la vida familiar. “Solo Él conoce los deseos más profundos, quizás ocultos, de su corazón y el camino que los llevará a la verdadera plenitud”, señaló.
Finalmente, León XIV encomendó las conferencias a la Virgen María, en el marco de la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, para que conduzca a los fieles hacia Jesús y hacia la paz que, dijo, es el anhelo más buscado por la humanidad. Con este mensaje, el Papa situó a la juventud católica en el centro de su exhortación pastoral, vinculando la experiencia espiritual con la responsabilidad de compartirla en comunidad.

