El Papa León XIV condena violencia antisemita y llama a renovar la paz en Navidad

by Enlace Noticias

En el Vaticano, el Papa León XIV recibió a las delegaciones responsables de los donativos del pesebre del Aula Pablo VI y del árbol y pesebre instalados en la plaza de San Pedro. Durante el encuentro, el Pontífice agradeció a las diócesis de Nocera Inferiore-Sarno y Bolzano-Bressanone, así como a las empresas y trabajadores que participaron en la elaboración de los símbolos navideños, destacando el valor de unir arte y espiritualidad en escenarios que narran la fe y las raíces culturales de cada comunidad.

El Santo Padre subrayó que la contemplación del pesebre recuerda que “Dios se hace cercano a la humanidad, entrando en nuestra historia con la pequeñez de un niño”. Señaló que la pobreza del establo de Belén refleja un misterio de humildad y amor, e invitó a los fieles a buscar momentos de silencio y oración para reencontrarse consigo mismos y entrar en comunión con Dios.

En su mensaje, destacó el papel de la Virgen María como modelo de silencio adorante, diferenciando su actitud de la de los pastores que narraron lo visto en Belén. “El silencio de María no es un simple callar: es maravilla y adoración”, afirmó.

El Pontífice también se refirió al árbol de Navidad colocado en la plaza, describiéndolo como signo de vida y esperanza, incluso en el invierno. Las luces que lo adornan, dijo, simbolizan a Cristo como luz del mundo que disipa las tinieblas y guía el camino de los creyentes.

En relación con la representación costarricense Nacimiento Gaudiumm, instalada en el Aula Pablo VI, explicó que las veintiocho mil cintas de colores que decoran la escena representan vidas preservadas del aborto gracias a la oración y al apoyo de organizaciones católicas. Agradeció a la artista responsable por transmitir un mensaje de paz acompañado de un llamado a proteger la vida desde la concepción.

El Papa León XIV concluyó su intervención reconociendo que el pesebre y el árbol son signos de fe y esperanza, e invitó a pedir la renovación del don de la paz y la fraternidad. Encomendó especialmente a las víctimas del atentado terrorista ocurrido en Sídney contra la comunidad judía y condenó las expresiones de odio. “¡Basta con estas formas de violencia antisemita! Debemos eliminar el odio de nuestros corazones”, expresó.

Finalmente, exhortó a que la ternura del Niño Jesús ilumine la vida de los creyentes y que el amor de Dios permanezca constante, como las ramas de un árbol siempre verde, en medio de las dificultades actuales.

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