El Papa advierte que las divisiones entre cristianos debilitan el testimonio del Evangelio y llama a renovar el compromiso por la unidad

by Enlace Noticias

Durante las segundas vísperas de la solemnidad de la conversión de San Pablo, celebradas en la Basílica de San Pablo Extramuros y con las que concluyó la 59ª Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el Papa León XIV afirmó que las divisiones entre las distintas Iglesias cristianas opacan el rostro de Cristo y dificultan la misión común de anunciar el Evangelio. Ante representantes de diversas confesiones, el Pontífice insistió en que la unidad no es un ideal abstracto, sino una responsabilidad compartida que debe expresarse en acciones concretas.

En su homilía, el Papa retomó la figura de San Pablo para subrayar que todo encuentro con Cristo implica transformación y misión. Recordó que el apóstol, pese a su pasado como perseguidor, asumió una nueva identidad al definirse “prisionero por causa del Señor”, lo que simboliza el cambio que impulsa a anunciar el mensaje cristiano. León XIV sostuvo que esta misión corresponde hoy a todos los creyentes, llamados a confiar en Cristo y a comunicar la fe con claridad.

El Pontífice advirtió que, aunque la luz del Evangelio no se extingue, las divisiones internas hacen más difícil que esa luz se refleje en el mundo. Señaló que la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es un recordatorio anual de la necesidad de renovar el compromiso ecuménico y de reconocer que la fragmentación afecta la credibilidad del testimonio cristiano.

León XIV destacó también la conmemoración del 1700 aniversario del Concilio de Nicea, celebrada en Iznik junto al Patriarca ecuménico Bartolomé I en noviembre de 2025. Consideró que recitar juntos el Credo niceno en el lugar donde fue formulado constituye un signo significativo de unidad y un llamado a comunicar la fe “con una sola voz” en el contexto actual.

El Papa vinculó este esfuerzo con el camino sinodal impulsado en los últimos años, al que calificó como un proceso con dimensión ecuménica. Recordó la participación de delegados fraternos en los Sínodos de 2023 y 2024 y llamó a profundizar en prácticas sinodales compartidas, especialmente de cara al Jubileo de 2033.

Asimismo, hizo referencia al aporte de las Iglesias de Armenia en la preparación de los subsidios de esta Semana de Oración, destacando su testimonio histórico y la figura de San Nersés Šnorhali, quien trabajó por la unidad en el siglo XII. El Papa subrayó que la búsqueda de la unidad implica también la “sanación de la memoria” y citó a Juan Pablo II al afirmar que la unidad es esencial para la predicación del Evangelio.

La celebración contó con la participación de representantes del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, de la Iglesia Apostólica Armenia y de la Comunión Anglicana, así como de estudiantes y grupos ecuménicos. Antes del inicio de las vísperas, fue iluminado el mosaico circular del Papa León XIV, recientemente instalado en la basílica.

En su saludo final, el cardenal Kurt Koch agradeció al Pontífice su impulso al diálogo ecuménico y recordó que la unidad está arraigada en el bautismo común. Señaló que la fe cristiana pierde coherencia cuando renuncia a la búsqueda de la unidad y afirmó que avanzar en comunión fortalece el testimonio ante el mundo.

La ceremonia concluyó con un llamado a que las semillas del Evangelio sigan produciendo frutos de unidad y paz, especialmente en regiones marcadas por tensiones históricas, y a que las Iglesias continúen trabajando juntas para reflejar con mayor claridad el mensaje que anuncian.

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