La editorial del Periódico Católico Desde la Fe advirtió sobre una serie de operativos migratorios realizados en diversas alcaldías de la Ciudad de México, tras recibir testimonios directos y verificados por la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis Primada de México. De acuerdo con la información recopilada, personas extranjeras han sido detenidas en vía pública e incluso dentro de sus viviendas en colonias de Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo —como Guerrero, San Rafael, La Merced y Tepito— así como en zonas de Polanco e Iztapalapa.
Los reportes señalan que vehículos oficiales con logotipos de la Secretaría de Gobernación y del Instituto Nacional de Migración han trasladado a estas personas a estaciones migratorias y posteriormente a otras entidades del país. Según la editorial, numerosos operativos se han realizado sin órdenes oficiales, sin identificación clara de los agentes y sin las garantías mínimas del debido proceso.
La preocupación aumenta porque entre las personas detenidas hay solicitantes de refugio con trámites vigentes ante la COMAR, personas en proceso de regularización e incluso personas ya reconocidas como refugiadas por el Estado mexicano. Desde la Fe subraya que detener a quienes cuentan con documentos oficiales de protección constituye una contradicción y una violación al principio de no devolución, previsto en la legislación nacional y en tratados internacionales.
Ante este escenario, la editorial hace un llamado “respetuoso, pero firme y urgente” a la Secretaría de Gobernación y al Instituto Nacional de Migración para suspender de inmediato las redadas y ajustar cualquier operativo al marco constitucional, a la Ley de Migración, a la Ley sobre Refugiados y a los compromisos internacionales de México.
Asimismo, solicita la presencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México en los puntos donde se realizan los operativos y en las estaciones migratorias, con el fin de verificar y documentar posibles violaciones a derechos humanos. La presencia de estos organismos, señala la editorial, es una garantía mínima ante riesgos de abusos de autoridad, detenciones arbitrarias y vulneraciones al debido proceso.
Desde la Fe recuerda que la Iglesia sostiene que ninguna persona pierde su dignidad por su condición migratoria. Las personas en movilidad, afirma, no representan una amenaza, sino que en muchos casos son “el rostro más vulnerable de un mundo herido por la pobreza, la violencia, el crimen y la desesperanza”.
La editorial concluye que la forma en que México trata a quienes buscan refugio refleja el tipo de país que aspira a ser. Reitera que la nación ha tenido históricamente una vocación de acogida y solidaridad, y llama a mantener firme el reconocimiento de la dignidad de toda persona, especialmente de quienes más necesitan protección.

