El Papa León XIV se reunió con directivos y trabajadores de la Florería y de la Oficina de Edilicia del Vaticano, a quienes agradeció por el trabajo realizado durante el reciente año jubilar y por su contribución al funcionamiento cotidiano de los espacios más emblemáticos de la Santa Sede. El pontífice destacó que su labor permitió que millones de peregrinos transitaran por la Puerta Santa y participaran en celebraciones y audiencias en condiciones de orden y seguridad.
Durante el encuentro, el Papa subrayó que el mantenimiento técnico, la gestión de espacios y la atención a la seguridad constituyen un apoyo directo a la misión pastoral de la Iglesia. Señaló que la Basílica de San Pedro representa un lugar de contemplación y recogimiento, mientras que la Plaza funciona como un punto de acogida para fieles provenientes de todo el mundo, por lo que su cuidado tiene un impacto espiritual y comunitario.
El pontífice afirmó que el reconocimiento expresado a los trabajadores debe convertirse en impulso para los proyectos futuros, que incluyen la actualización de servicios técnicos y logísticos, así como la preservación de los espacios destinados a la oración y a los encuentros con el Papa. Añadió que la calidad del trabajo realizado contribuye a sostener la experiencia de fe de quienes visitan el Vaticano.
León XIV invitó a los empleados a vincular su labor cotidiana con la oración y la vida espiritual, recordando que su servicio discreto es parte del funcionamiento de la misión apostólica y del acompañamiento pastoral que la Iglesia ofrece a los fieles. Con ello, reiteró que el trabajo operativo dentro del Vaticano forma parte integral del servicio eclesial.

