En el marco del encuentro sinodal y jubilar promovido por el Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM), el Papa León XIV instó a reflexionar sobre el papel de la familia en la vida social, política y cultural, en el contexto del Jubileo de la Esperanza. El evento, celebrado del 17 al 19 de septiembre en la sede del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II en Roma, reunió a representantes de diversas instituciones eclesiales de América Latina y el Caribe.
Durante su intervención, el Pontífice señaló que el Jubileo, en su sentido bíblico, representa un retorno a los orígenes, a la justicia y a la misericordia, y que hoy debe interpretarse como una invitación a volver al centro de la vida: Dios. En ese marco, destacó que “vivir la sinodalidad en la familia requiere caminar juntos”, y que el Jubileo invita a pensar en las raíces familiares, en la fe heredada y en las prácticas que han sostenido a comunidades enteras.
León XIV advirtió sobre los riesgos de fundar la vida en seguridades humanas y expectativas mundanas, y citó a san Pier Giorgio Frassati para ilustrar la tentación de “ir tirando” sin rumbo claro. En este sentido, identificó amenazas actuales a la dignidad de la familia, como la pobreza, el desempleo, la falta de acceso a servicios de salud, los abusos, las migraciones y los conflictos armados.
El Papa hizo un llamado a las instituciones públicas y a la Iglesia para promover el diálogo y fortalecer los elementos que favorezcan la vida familiar y la educación de sus integrantes. Subrayó que la familia debe entenderse como un don y una tarea, y que es necesario fomentar su corresponsabilidad en la vida comunitaria.
El encuentro, titulado “Discernimiento de la Esperanza sobre el Futuro de la Vida y la Familia”, contó con la participación de representantes del Instituto Teológico Pontificio Juan Pablo II, la Academia Pontificia para la Vida, la Comisión Pontificia para América Latina, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Caritas América Latina y la Confederación Latinoamericana de Religiosos.
La reflexión del Papa concluyó con una referencia al júbilo de los discípulos tras la resurrección de Jesús, como símbolo de la esperanza que debe guiar el compromiso con la familia y su papel en la transformación social.

