En un mensaje dirigido a la comunidad mexicana en Estados Unidos, la presidenta de México defendió el papel que los migrantes desempeñan en las economías de ambos países. Señaló que la mayoría de los connacionales en territorio estadounidense cuentan con documentos o han residido durante años en ese país.
«La gran mayoría lleva más de cinco años viviendo allá», puntualizó, destacando su contribución tanto a la economía estadounidense como a la mexicana.
La mandataria agradeció especialmente a la Ciudad de Los Ángeles por el papel que ha tenido en la recepción de migrantes mexicanos durante décadas. En ese sentido, subrayó la relación recíproca entre la ciudad y la comunidad migrante.
En cuanto a los recientes operativos migratorios en Estados Unidos, el gobierno mexicano reiteró su “compromiso inquebrantable” con la defensa de los derechos humanos de sus ciudadanos, sin importar su estatus migratorio. A la par, realizó un llamado al gobierno estadounidense para garantizar que los procedimientos se lleven a cabo con respeto al debido proceso y la dignidad de las personas.
Sobre los actos de protesta registrados recientemente, que incluyeron la quema de patrullas, la presidenta expresó su rechazo a la violencia, afirmando que este tipo de acciones “parecen más un acto de provocación que de resistencia”. En este marco, pidió a la comunidad actuar de manera pacífica y evitar caer en confrontaciones.
El gobierno federal, a través de su red consular, ha desplegado mecanismos de asistencia para brindar asesoría legal a los mexicanos detenidos y fortalecer la información sobre sus derechos frente a eventuales operativos migratorios.
Finalmente, la presidenta subrayó que la migración debe tratarse desde un enfoque integral y de corresponsabilidad regional. Expresó la disposición de México para continuar colaborando con las autoridades estadounidenses en la búsqueda de soluciones que prioricen el respeto a los derechos humanos, el cumplimiento de la ley y el desarrollo conjunto.

