La Congregación de Cardenales, en su VII Congregación General celebrada este miércoles, emitió un comunicado oficial en el que resolvió dos puntos clave relacionados con el próximo Cónclave, incluyendo la validación del derecho a voto de todos los cardenales creados por el Papa Francisco y la decisión del cardenal Giovanni Angelo Becciu de no participar en la elección del nuevo pontífice.
El órgano colegiado confirmó que, pese a que la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis establece un límite de 120 cardenales electores, el Papa Francisco ha ejercido su potestad suprema para dispensar esta restricción, permitiendo así que todos los cardenales por él designados —incluso si superan dicho número— mantengan su derecho a participar en la elección del próximo Papa.
De acuerdo con la Congregación, esta decisión se fundamenta en el artículo 36 del mismo documento pontificio, que permite excepciones bajo la autoridad del Sumo Pontífice.
En el mismo encuentro, se informó que el cardenal Giovanni Angelo Becciu, quien ha estado involucrado en un proceso judicial por presuntas irregularidades financieras, renunció voluntariamente a participar en el Cónclave, argumentando que su decisión busca preservar la unidad y serenidad del proceso eclesiástico.
El gesto fue recibido con reconocimiento por parte de la Congregación, que expresó su aprecio y manifestó su confianza en que los órganos judiciales competentes esclarezcan en definitiva los hechos vinculados al purpurado.
Las definiciones tomadas por la Congregación sientan un precedente relevante para la vida interna de la Iglesia y perfilan un Cónclave donde predominarán los cardenales designados por el actual pontífice, lo que podría influir en la orientación futura de la Santa Sede.

