Una investigación de El CEO, realizada por el periodista Roberto Noguez Noguez, documenta el avance legislativo para imponer impuestos a las bebidas con electrolitos, como Electrolit y Suerox, en medio de un debate sobre su clasificación como medicamentos o bebidas saborizadas. El trabajo periodístico revela que el crecimiento acelerado del mercado, su formulación con altos niveles de azúcar y su comercialización sin restricción médica han motivado una iniciativa fiscal que podría modificar su tratamiento tributario a partir de 2026.
El CEO detalla que el 14 de octubre la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó un gravamen para los sueros que no contengan las sustancias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que afectaría directamente a marcas como Electrolit y Suerox. La propuesta busca aplicar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), bajo el argumento de que estos productos no cumplen con los estándares clínicos y contienen niveles elevados de azúcar.
La investigación señala que Electrolit, producido por Grupo PiSA, contiene 3.7 veces más glucosa que la proporción recomendada por la OMS para soluciones de rehidratación oral. Actualmente, al ser considerado medicamento, está exento de IVA e IEPS. Sin embargo, legisladores del Partido Verde y del Partido del Trabajo impulsan su reclasificación como bebida saborizada, lo que implicaría impuestos y sellos de advertencia nutricional.
Roberto Noguez Noguez expone que la producción nacional de bebidas con electrolitos alcanzó 582 millones de litros en 2024, con un crecimiento acumulado de 44.8% desde 2018. En valor, las ventas pasaron de 7,432 millones a 9,048 millones de pesos. Electrolit concentra cerca del 45% del mercado, mientras que Suerox, de Genomma Lab, posee el 8%.
El CEO también documenta que la iniciativa fiscal se sustenta en criterios de equidad tributaria y salud pública, aunque especialistas advierten que el impacto podría ser principalmente recaudatorio. Teresa Cruz, socia directora de De la Paz, Costemalle DFK, señala que la eliminación de la tasa cero de IVA y la aplicación del IEPS responde a una lógica fiscal que podría extenderse a otros productos del sector farmacéutico.
En el plano sanitario, la académica Mariana Valdés Moreno, de la UNAM, advierte que estas bebidas deben usarse solo en casos clínicos específicos, como diarrea o fiebre, y que su consumo indiscriminado puede afectar a personas con hipertensión o diabetes. Valdés también cuestiona las versiones sin azúcar, al señalar que los minerales requieren glucosa para cumplir su función celular.
La investigación de El CEO revela además que en redes sociales se difundieron mensajes contra Electrolit, presuntamente impulsados por agencias vinculadas a su competencia. El influencer Mr. Doctor denunció haber recibido una oferta de 48,000 pesos para participar en una campaña de desprestigio, la cual rechazó.
En el contexto político, el reportaje de Roberto Noguez Noguez recuerda que la administración federal ha mantenido tensiones con farmacéuticas como PiSA. En 2020, la Secretaría de la Función Pública inhabilitó a la empresa por irregularidades en contratos con el IMSS, y en 2025 se investiga a 59 compañías del sector por presuntas anomalías, según declaraciones de la Secretaría Anticorrupción.
El CEO concluye que, de aprobarse la reforma fiscal, el impacto podría ser más severo para Suerox que para Electrolit, debido a la elasticidad de precios y la competencia directa entre ambas marcas. JP Morgan estima que un aumento de hasta 10% en el precio de Suerox podría reducir sus volúmenes de venta en proporción directa, afectando su posición en el mercado.
La investigación plantea que el debate sobre los impuestos a estas bebidas trasciende el ámbito fiscal y sanitario, al involucrar intereses comerciales, regulatorios y políticos que redefinirán el futuro de un sector en expansión

