El estado de salud del Papa Francisco presenta una notable mejoría, según informó este miércoles 19 de marzo la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El Pontífice ha suspendido la ventilación mecánica no invasiva y ha reducido la necesidad de oxigenoterapia de alto flujo, lo que refleja una evolución positiva tras más de un mes de hospitalización en el Policlínico Gemelli de Roma.
El comunicado precisa que las infecciones pulmonares que lo aquejaban están bajo control, aunque aún no han sido completamente erradicadas. Los valores clínicos del Papa se mantienen dentro de los parámetros normales y no presenta fiebre, lo que refuerza el pronóstico alentador.
En la jornada de hoy, Francisco celebró la Misa por la solemnidad de San José junto a algunos sacerdotes, mostrando signos de recuperación física. Además, continuó con las sesiones de fisioterapia respiratoria y motora, parte esencial de su tratamiento para fortalecer la capacidad pulmonar.
Semana Santa, aún en suspenso
Pese a la evolución favorable, la Santa Sede aún no ha tomado ninguna decisión respecto a la participación del Papa en los ritos de Semana Santa. Fuentes del Vaticano indicaron que su presencia dependerá de la evolución médica en los próximos días.
El próximo boletín médico oficial no se emitirá antes de la próxima semana, salvo que se produzca algún cambio relevante. No obstante, la Oficina de Prensa del Vaticano ofrecerá información general el viernes y el lunes, según lo previsto.
La comunidad católica permanece atenta a la evolución del Santo Padre, quien ha mantenido una agenda moderada de oración y terapias, mientras prosigue su recuperación con la esperanza de retomar sus actividades públicas lo antes posible.

