“El Padre siempre deja la puerta abierta”: El Papa reflexiona sobre la parábola del hijo pródigo en catequesis difundida durante su convalecencia

by Enlace Noticias

Aunque la Audiencia General del Miércoles Santo fue cancelada debido a la convalecencia del Papa Francisco, la Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió el texto preparado por el Pontífice para esta ocasión. En él, el Santo Padre profundiza en la parábola del Padre Misericordioso, contenida en el Evangelio según San Lucas, como parte de su ciclo de catequesis titulado “Jesucristo, nuestra esperanza”.

En su reflexión, el Papa invita a los fieles a identificarse con los personajes de la parábola, señalando que tanto el hijo menor como el mayor están perdidos a su manera: uno por alejarse en busca de libertad egoísta, el otro por vivir atrapado en el orgullo y el resentimiento pese a permanecer en casa. “¿Dónde estoy yo en esta narración?”, plantea el Papa, destacando que las parábolas de Jesús nos interpelan personalmente.

Francisco subraya que el verdadero amor implica compromiso y entrega, y advierte que quien vive solo para sí mismo acaba perdiéndose. En ese sentido, recuerda cómo el hijo menor regresa impulsado por el hambre de afecto, esperando poco, y se encuentra con un padre que corre a su encuentro para abrazarlo sin condiciones.

Un detalle simbólico que destaca el Pontífice es el del cuadro de Rembrandt sobre el regreso del hijo pródigo, en el que las manos del padre —una masculina y otra femenina— simbolizan la fuerza y la ternura del amor divino.

El Papa también pone énfasis en el hijo mayor, cuya fidelidad externa contrasta con la dureza de su corazón. “Es posible quedarse en casa, pero estar lejos del corazón del Padre”, advierte, como una llamada de atención para quienes cumplen deberes religiosos sin abrirse al amor y al perdón.

El mensaje central de la catequesis es claro: la puerta del Padre siempre está abierta. “Podemos tener esperanza porque sabemos que el Padre nos espera, nos ve desde lejos y nunca se cansa de salir a nuestro encuentro”, concluye Francisco.

Aunque el Papa no presidió la Audiencia de este miércoles 16 de abril, su mensaje sigue resonando entre los fieles como un recordatorio de la misericordia inagotable de Dios y la promesa de un amor que restaura y da vida.

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