El diputado federal Éctor Jaime, integrante de la Comisión de Salud y miembro del Grupo Parlamentario del PAN, advirtió que la reforma en materia de salud promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum y la bancada de Morena representa un retroceso en la protección de los pacientes, al desmantelar el Fondo de Salud para enfermedades de alto costo, provocar un colapso en el IMSS y el ISSSTE, y criminalizar a los usuarios de vapeo.
El legislador señaló que la iniciativa elimina la obligación legal de reservar el 8% del Fondo de Salud para tratamientos graves de la población sin seguridad social, sustituyendo la garantía jurídica por la discrecionalidad de un comité técnico integrado por el gobierno. Recordó que bajo el esquema del Seguro Popular este fondo cubría padecimientos como cáncer cervicouterino, de mama, de colon, VIH/SIDA e infartos, además de todos los tipos de cáncer infantil. Presentó cifras de la Auditoría Superior de la Federación que muestran que en 2024 se transfirieron más de 15 mil millones de pesos del fondo a la Tesorería de la Federación, mientras que solo 875 millones se destinaron a la atención de enfermedades de alto costo.
Éctor Jaime anunció que el PAN presentará una contrapropuesta para blindar el Fondo de Salud, prohibiendo su uso en fines ajenos a la atención médica y estableciendo mecanismos de transparencia y participación ciudadana.
Respecto a la llamada universalización de los servicios de salud, el legislador advirtió que la reforma permitirá que beneficiarios del IMSS-Bienestar se atiendan en instituciones como IMSS o ISSSTE sin inversión adicional, lo que generará saturación en hospitales y clínicas ya sobrecargadas. Señaló que la inversión por paciente sin seguridad social cayó de 6,273 pesos en 2012 a 4,490 en 2025, dejando a millones de mexicanos sin acceso a servicios médicos.
Finalmente, el diputado rechazó la propuesta de criminalizar el uso y distribución de vapeadores, al considerar que las sanciones planteadas, de hasta ocho años de prisión, son desproporcionadas y favorecen al mercado negro. Explicó que la prohibición absoluta no ha funcionado en otros países y que la medida expone a los jóvenes a productos sin control de calidad. Como alternativa, planteó una regulación estricta basada en modelos internacionales, que incluya control sanitario, prohibición de venta a menores, eliminación de saborizantes y publicidad dirigida a niños, así como incentivos para dispositivos de menor toxicidad.
El legislador concluyó que la reforma representa un riesgo para la salud pública y llamó a fortalecer la transparencia, la inversión y la regulación responsable en beneficio de los pacientes y de los profesionales de la salud.

