Francisco Aguíñiga Ramírez, dirigente del Colectivo Campesinos por Michoacán, encabezó un pronunciamiento desde la caseta de Panindícuaro en el que productores del bajío michoacano demandaron precios justos para sus cosechas y convocaron a la juventud a sumarse a la defensa del campo. En su mensaje, solicitaron que el gobierno federal y estatal atiendan de manera directa sus exigencias, estableciendo un precio de 7,200 pesos por tonelada de maíz de consumo y 6,000 pesos por tonelada de sorgo, argumentando que la inflación debe reflejarse en los precios agrícolas para mantener equilibrio con el mercado.
El colectivo señaló que no acudirá más a reuniones en Palacio de Gobierno y propuso encuentros en las casetas de Michoacán para dialogar con las autoridades. Rechazaron versiones sobre supuestos lujos entre los productores y afirmaron que muchos jóvenes migran a Estados Unidos para sostener la economía local. Aguíñiga convocó a campesinos y productores a mantener la organización y subrayó que la lucha por precios justos es un derecho, no una petición extraordinaria, destacando la importancia de preservar las prácticas heredadas de siembra y cosecha como parte de la identidad comunitaria.
El pronunciamiento se dio en un contexto de inflación elevada que, según los productores, ha colocado al campo en desventaja frente a otros sectores. La consigna central fue “precios justos”, repetida como eje de la protesta y como exigencia de reconocimiento al esfuerzo agrícola.

