En la Comisión Permanente, legisladores del Partido Revolucionario Institucional advirtieron sobre riesgos para la vida democrática del país y llamaron a fortalecer las instituciones del Estado, al señalar similitudes entre la situación actual de México y el deterioro político observado en Venezuela durante la última década.
El diputado federal Samuel Palma sostuvo que la soberanía nacional solo puede sostenerse si existe un Estado de derecho pleno y una política interior responsable. Durante su intervención, expuso que la crisis venezolana —marcada por la instauración de un régimen autoritario, la migración masiva de más de ocho millones de personas y la conformación de un gobierno considerado ilegítimo tras las elecciones de 2024— evidencia cómo la erosión institucional puede debilitar la legitimidad de un país. Añadió que violaciones a derechos humanos, corrupción y persecución de opositores han profundizado ese deterioro.
Palma advirtió que México enfrenta riesgos que deben atenderse con urgencia: endeudamiento creciente, bajo dinamismo económico, debilitamiento de contrapesos y una reforma electoral que, dijo, podría restringir la pluralidad política. Señaló que el respeto a la soberanía no implica tolerar prácticas autoritarias y que el país requiere una política interior sólida para sostener una política exterior eficaz. Afirmó que las similitudes con Venezuela no representan un camino adecuado para consolidar la democracia.
En entrevista previa, el coordinador del grupo parlamentario del PRI, Rubén Moreira Valdez, insistió en que los problemas nacionales deben resolverse desde las instituciones y no mediante discursos que calificó como “patrioteros”. Consideró que la experiencia venezolana muestra los riesgos de gobiernos que no fortalecen sus estructuras democráticas y advirtió que México necesita instituciones sólidas para evitar escenarios de polarización.
Moreira señaló que la soberanía alimentaria y energética deben ser prioridades, recordando que el país depende del suministro externo de gas y que, ante un eventual cierre, solo contaría con seis horas de autonomía. También llamó a recuperar territorios bajo control del narcotráfico y a abandonar narrativas que profundizan la división social.
Los legisladores priistas coincidieron en que la defensa de las instituciones democráticas es indispensable para evitar retrocesos y garantizar estabilidad en un contexto internacional marcado por reacomodos políticos y económicos.

