En un posicionamiento presentado en el ámbito legislativo, la diputada Dolores Padierna Luna, vicecoordinadora de Organización Legislativa del Grupo Parlamentario de Morena, denunció que la intervención de Estados Unidos en Venezuela constituye una violación directa a la soberanía de un Estado y un acto de fuerza extraterritorial contrario a los principios del derecho internacional. La legisladora advirtió que el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, así como la muerte de más de 80 personas, representa un precedente que ningún país puede aceptar sin pronunciarse.
Padierna recordó que la historia de América Latina y el Caribe ha estado marcada por episodios de intervención extranjera y señaló que estos hechos no han generado estabilidad, sino escenarios de desestabilización y subordinación política. Subrayó que México mantiene principios constitucionales irrenunciables, entre ellos la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, alineados con la Carta de las Naciones Unidas.
La legisladora enfatizó que ningún país, sin importar su poder, puede decidir quién gobierna a otro, y que el derecho internacional establece la igualdad entre las naciones. Añadió que los jefes de Estado gozan de inmunidad para ejercer sus funciones y que normalizar intervenciones o secuestros de mandatarios representa un riesgo para el orden global.
Padierna sostuvo que el siglo XXI exige mecanismos de cooperación, diálogo y desarrollo compartido, y no acciones militares o bloqueos económicos. Reivindicó la doctrina Estrada como guía histórica de la política exterior mexicana y afirmó que América pertenece a sus pueblos, no a ninguna potencia.
El posicionamiento incluyó un llamado a la comunidad internacional para que condene la intervención y actúe en defensa del derecho internacional. Señaló que la resolución del conflicto requiere la participación activa de los Estados y de los organismos multilaterales.
Padierna retomó el mensaje expresado por la Presidencia de México, centrado en la cooperación, el diálogo y el respeto entre Estados, y rechazó la simulación y el silencio ante hechos que calificó como transgresiones al orden jurídico internacional. Concluyó que Morena continuará alzando la voz en defensa de la soberanía y de los principios que rigen la convivencia entre naciones.

