Una investigación de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, elaborada por las periodistas Verónica Ayala, Amaranta Villa Sánchez y Leonardo Núñez, documenta una operación inmobiliaria en la que el partido Morena adquirió su sede nacional con una diferencia de 59 millones de pesos respecto al precio de compra registrado cinco años antes, sin que se conozca la identidad de los beneficiarios finales.
El inmueble, ubicado en Liverpool 3, colonia Juárez, en la Ciudad de México, fue comprado por Morena en enero de 2020 por 75 millones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con documentos contractuales citados en la investigación, ese mismo edificio había sido adquirido en 2015 por un fideicomiso constituido en CIBanco por 16 millones de pesos. La diferencia representa un incremento de 368% en un periodo de cinco años.
La investigación detalla que el fideicomiso, identificado como CIB/2420, fue integrado por cuatro personas cuyos nombres fueron reservados por el propio partido. Estas personas fungieron como fideicomitentes y beneficiarios, lo que implica que aportaron los recursos y, al mismo tiempo, recibieron las ganancias derivadas de la operación. Bajo esta estructura, el banco actuó únicamente como fiduciario, ejecutando las instrucciones de los participantes.
El análisis financiero expone que el valor del terreno pasó de 6.4 millones de pesos en 2015 a 33 millones en 2020, mientras que la construcción aumentó de 9.6 millones a 42 millones. En conjunto, el inmueble pasó de 16 millones a 75 millones, generando una ganancia directa de 59 millones para los beneficiarios del fideicomiso.
La investigación subraya que el avalúo previo a la compra fijó el valor del inmueble en 73.5 millones de pesos, pero Morena acordó pagar 75 millones, es decir, un monto superior al estimado técnico. Este dato se contrasta con el Índice de Precios de la Vivienda de la Sociedad Hipotecaria Federal, que reporta un incremento de 42.6% en la zona durante el mismo periodo, muy por debajo del aumento registrado en esta operación.
El reportaje también documenta inconsistencias en la evolución del valor del inmueble. Aunque Morena pagó 75 millones de pesos, el partido reporta en sus obligaciones de transparencia que el edificio tiene actualmente un valor de 48.7 millones de pesos, es decir, 26 millones menos de lo que costó. No existe una explicación pública sobre esta reducción.
La operación se ubica como el tercer contrato más alto del partido entre 2019 y 2025. No obstante, la investigación precisa que CIBanco no fue el beneficiario final, ya que los recursos terminaron en manos de los integrantes del fideicomiso, cuya identidad permanece reservada.
El trabajo periodístico también señala que, antes de concretar la compra, Morena firmó un contrato por más de 82 millones de pesos para la remodelación de distintos inmuebles, incluido el edificio de Liverpool 3, aun cuando este no era propiedad del partido en ese momento. Este hecho fue motivo de señalamientos y derivó en denuncias ante la autoridad electoral.
En 2020, el Partido de la Revolución Democrática presentó una queja ante el Instituto Nacional Electoral para investigar el posible uso irregular de recursos. En 2025, el Consejo General resolvió que no existían irregularidades en el contrato de compra-venta. Sin embargo, la investigación destaca que la autoridad no analizó la diferencia entre el precio de adquisición del fideicomiso en 2015 y el monto pagado por Morena en 2020.
El reportaje concluye que la operación mantiene abiertas interrogantes sobre los criterios utilizados para fijar el precio, la falta de transparencia en la identidad de los beneficiarios y el destino final de los recursos públicos utilizados en la compra. El dato central permanece: Morena pagó más por el inmueble de lo que hoy reporta como su valor, mientras que la ganancia de 59 millones fue captada por particulares cuya identidad no ha sido revelada.

