El Primer Encuentro Nacional de Pastoral comenzó este martes 6 de enero en Casa Lago, sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), con la participación de obispos, vicarios episcopales de pastoral, comisiones y dimensiones nacionales. El encuentro, que se desarrollará del 6 al 8 de enero, tiene como propósito fortalecer la comunión eclesial, consolidar el proceso sinodal y renovar el compromiso pastoral de la Iglesia en México.
La jornada inaugural estuvo marcada por un ambiente de encuentro, escucha y discernimiento. Tras la bienvenida, se presentó el objetivo general y el programa de trabajo. Los participantes compartieron su realidad pastoral y su ubicación dentro de la estructura eclesial, lo que permitió construir una visión conjunta orientada al servicio del Pueblo de Dios.
Uno de los momentos centrales fue la Conversación en el Espíritu, guiada por el mensaje de los obispos al Pueblo de Dios emitido en la CXIX Asamblea Plenaria. El ejercicio incluyó oración ante el Santísimo Sacramento, diálogo comunitario y escucha mutua para discernir los desafíos que hoy interpelan la misión pastoral en el país. Entre las reflexiones compartidas destacaron la necesidad de caminar juntos hacia Cristo, mantener una comunión permanente, permitir que el Espíritu Santo guíe los procesos, escuchar con cercanía a las comunidades que sufren y asumir actitudes de apertura, creatividad y diálogo.
La jornada concluyó con la celebración eucarística presidida por el secretario general de la CEM, Héctor Mario Pérez Villarreal, acompañado por obispos, sacerdotes y laicos. En su homilía, subrayó que la compasión de Jesús implica dejarse interpelar por el dolor del pueblo y asumir un compromiso activo con la misión, recordando la invitación evangélica: “Denles ustedes de comer”.
El encuentro continuará en los próximos días con espacios de reflexión y trabajo pastoral orientados a consolidar la sinodalidad como camino permanente de la Iglesia. La CEM invitó a toda la Iglesia que peregrina en México a unirse en oración para que el Espíritu Santo ilumine los trabajos y conceda frutos de comunión, discernimiento y renovación pastoral.

