Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), realizada por la periodista Verónica Ayala, documenta que el administrador central de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Alex Tonatiuh Márquez Hernández, ha reportado en su declaración patrimonial una colección de relojes de alta gama con un valor total de 7.7 millones de pesos adquiridos de contado.
MCCI destaca que entre 2012 y 2017, Márquez Hernández compró cuatro relojes de lujo por más de 7.5 millones de pesos sin especificar marcas, modelos ni procedencia comercial. Durante ese periodo, laboró en cargos como asesor legislativo y abogado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, además de desempeñarse en la Procuraduría del Trabajo de la Ciudad de México. Los ingresos promedio en estos puestos, de acuerdo con fuentes consultadas por MCCI, no explican la capacidad económica necesaria para dichas adquisiciones.
La investigación detalla que Márquez Hernández adquirió el más costoso de sus relojes, con valor superior a los 3.7 millones de pesos, en marzo de 2017, mientras ejercía como jefe de unidad en la Procuraduría del Trabajo. En 2021, cuando no ocupaba ningún cargo público, incorporó otro reloj por 125 mil pesos.
MCCI expone que, además de los registros patrimoniales, existen señalamientos por presuntos actos de corrupción en contra de Márquez Hernández dentro de la ANAM, relacionados con el tráfico de combustible, según denuncias de trabajadores de la propia dependencia. El 15 de abril pasado, un grupo de manifestantes identificados como funcionarios de la ANAM lo acusó de exigir pagos para otorgar plazas laborales.
La periodista Verónica Ayala, autora del reportaje, apunta que el valor de la colección del funcionario supera incluso la que reportaron personajes públicos como Emilio Lozoya y Carlos Romero Deschamps en administraciones anteriores, según sus declaraciones oficiales.
Tonatiuh Márquez, funcionario cercano a Rafael Marín Mollinedo, retornó a la ANAM en febrero de 2025 como titular de la Dirección General de Investigación Aduanera. La nota de MCCI cuestiona la congruencia entre su historial financiero personal y los ingresos percibidos en sus funciones previas en el sector público.

