Luego de 14 días de estar desaparecido, el hijo del dirigente estatal del Transporte José Trinidad Martínez Pasalagua, Francisco Eduardo Martínez fue encontrado muerto en un inmueble de la colonia El Parián, en la salida a Quiroga. Junto a este se localizaron los cuerpos de dos personas más.
Las autoridades comenzaron las investigaciones y las líneas de investigación, del triple homicidio que permitan su pleno esclarecimiento.
Los familiares de Francisco Eduardo, dieron aviso a las autoridades que desapareció el pasado 12 de septiembre, de quién se supo se dirigía al municipio de Uruapan, desconociendo desde ese momento su paradero.
La noche del domingo fueron localizados 3 cadáveres en avanzado estado de descomposición, enterrados de forma clandestina en un inmueble de la colonia El Parián de la ciudad de Morelia.
En el marco de los actos de investigación que lleva a cabo la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE), con relación a la búsqueda de Francisco Eduardo M., Jorge Iván P., y Rodrigo A., desaparecidos en días pasados en Morelia, anoche, al dar cumplimiento a una orden de cateo obsequiada por un Juez de Control, en un domicilio de la colonia Manantiales El Parían, fueron localizados los restos de tres víctimas.
Una vez que la Fiscalía responsable de la investigación, obtuvo datos de prueba que hacían suponer que en un inmueble ubicado en la calle Juan Mata del citado asentamiento, podrían encontrarse víctimas de desaparición, solicitó ante un Juez de Control la respectiva orden de cateo, misma que fue obsequiada.
Anoche, durante la diligencia llevada a cabo con apoyo de la Unidad Canina (K9), un binomio detectó un punto en el patio trasero de la vivienda, el cual al ser explorado resultó ser un depósito ilegal; ahí se localizaron los restos de tres personas en avanzado estado de descomposición.
Por ello, se solicitó el apoyo de la Unidad de Servicios Periciales y Escena del Crimen (USPEC), que acudió al lugar y llevó a cabo diversas actuaciones en materia pericial y sus diferentes disciplinas, para después trasladar los cuerpos al Servicio Médico Forense y se practique la necropsia de ley, así como las pruebas de identificación genética para determinar la correspondencia con víctimas de desaparición.

