El Representante Permanente de Chile ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Tomás Pascual, asumió este miércoles la presidencia del Consejo Permanente del organismo hemisférico, cargo que ejercerá hasta el 31 de diciembre de 2025. La ceremonia de traspaso se realizó en la sede de la OEA, marcando el inicio de un nuevo ciclo de liderazgo rotativo entre los Estados Miembros.
Durante su intervención, Pascual anunció que la presidencia chilena se orientará hacia la promoción de canales de comunicación abiertos y permanentes, guiados por el interés común. Subrayó el compromiso de su país con la transparencia y la apertura, y planteó como eje de trabajo el fomento de debates “francos y efectivos”.
El embajador canadiense Stuart Savage, presidente saliente del Consejo, hizo un balance de su gestión destacando el enfoque colaborativo adoptado durante su mandato. Savage afirmó que Canadá mantuvo como prioridad la defensa de la democracia y los derechos humanos, y señaló que los esfuerzos del Consejo se centraron en abordar los desafíos regionales mediante soluciones pragmáticas.
La vicepresidencia para el trimestre octubre–diciembre será ejercida por Alejandra Solano, Representante Permanente de Costa Rica. El mecanismo de rotación del Consejo establece que la presidencia cambia cada tres meses siguiendo el orden alfabético de los Estados Miembros, mientras que la vicepresidencia rota en sentido inverso.
La transición ocurre en un momento en que la OEA enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad de articulación frente a crisis regionales, y en medio de tensiones entre Estados Miembros por la interpretación de principios democráticos. El nuevo liderazgo chileno deberá gestionar estos desafíos en un contexto de alta sensibilidad institucional.

