Los Orioles encontraron finalmente el juego que necesitaban para detener semanas de frustración. En el cierre de la serie en Camden Yards, Baltimore venció 7-0 a los Yankees y firmó su primera blanqueada de la temporada, apoyado en seis entradas sólidas de Kyle Bradish y en un ataque que respondió temprano ante el zurdo Max Fried.
El triunfo llegó en un momento clave para un equipo que ha enfrentado problemas constantes durante el primer mes y medio de campaña: fallas defensivas, abridores irregulares, poca producción ante lanzadores zurdos y un incremento en las lesiones. La lista de inactivos llegó a 12 jugadores con la incorporación de Dylan Beavers, el 19º pelotero del club en pasar por la lista de lesionados este año.
Baltimore, sin embargo, logró calmar parte del ruido con una de sus actuaciones más completas. Bradish, quien había mostrado señales de recuperación en su apertura anterior, dio un paso más al limitar a Nueva York a un solo hit: un doble de Jazz Chisholm Jr. en la quinta entrada. El derecho acumuló siete ponches y volvió a apoyarse en su curva, un ajuste que ha marcado diferencia en sus últimas dos salidas. En sus primeras 74 aperturas en Grandes Ligas nunca había generado más de siete swings fallidos con ese pitcheo; ahora sumó nueve el viernes pasado y ocho más este miércoles.
La ofensiva también respondió. Baltimore abrió el marcador en el segundo inning con un doble productor de Coby Mayo. En el tercero, Adley Rutschman impulsó una carrera con elevado de sacrificio y Pete Alonso añadió otra con sencillo. Rutschman amplió la ventaja más tarde con un jonrón de dos carreras que dio respiro a un equipo que había sufrido para anotar temprano en los juegos.
El contexto hacía más significativo el resultado. Los Yankees habían barrido a los Orioles en cuatro juegos en El Bronx a inicios de mayo, sin que Baltimore tomara la ventaja en ningún momento de esa serie. Esta vez, los locales se llevaron dos de tres, incluyendo victorias consecutivas ante abridores zurdos después de haber perdido sus primeros nueve juegos frente a pitchers de ese perfil.
La actuación de Bradish fue el eje de la tarde. Tras una efectividad de 5.03 en sus primeras siete aperturas, el derecho volvió a parecerse al lanzador que terminó cuarto en la votación del Cy Young de la Liga Americana en 2023. Su dominio permitió que Baltimore controlara el ritmo del juego y evitara cualquier intento de reacción de Nueva York.
Con el triunfo, los Orioles mejoraron su marca a 20-24 y cerraron una serie que podría representar un punto de inflexión en una temporada marcada por inconsistencias. El desafío ahora será sostener el nivel mostrado ante un rival directo en la división.

