Mons. José Armando Álvarez invita a vivir la unidad desde el misterio de la Santísima Trinidad

by Enlace Noticias

En el marco de la solemnidad de la Santísima Trinidad, Monseñor José Armando Álvarez Cano, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Morelia, ofreció una reflexión pastoral en la que invitó a profundizar en este misterio central de la fe cristiana y a asumirlo como modelo de relación humana basada en la unidad, el respeto y la diferencia.

Durante su mensaje dominical correspondiente al ciclo litúrgico de este 15 de junio, el prelado recordó que la Trinidad —Padre, Hijo y Espíritu Santo— es el fundamento sobre el cual se construye la vida de fe de toda persona creyente. “Toda nuestra vida de fe está envuelta en este misterio”, expresó, al tiempo que propuso recuperar el valor de la oración tradicional: “Gloria al Padre, gloria al Hijo, y gloria al Espíritu Santo”.

La reflexión estuvo centrada en el evangelio de San Juan (16, 12-15), proclamado este domingo, donde Jesús anuncia la llegada del Espíritu de la Verdad, quien conducirá a los discípulos hacia la plenitud de la verdad. “Él me glorificará porque recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío”, señala el texto.

A partir de esta lectura, Mons. Álvarez Cano subrayó que el misterio trinitario no debe entenderse solo como una doctrina teológica, sino como una invitación concreta a vivir en comunión, con implicaciones en la vida familiar, comunitaria y pastoral. “Nosotros tenemos una vocación a vivir en la unidad, pero también en la diferencia”, afirmó.

El arzobispo coadjutor explicó que, así como las tres personas divinas son distintas pero no están divididas, el ser humano —creado a imagen y semejanza de Dios— está llamado a convivir en armonía, reconociendo y respetando las particularidades de cada persona. “Qué hermoso cuando una familia vive en paz por el respeto que se tiene a cada persona distinta por su edad, comportamiento o forma de ser”, expresó.

La meditación incluyó también una exhortación a distinguir y relacionarse personalmente con cada una de las tres personas divinas: el Padre como creador, el Hijo como redentor y el Espíritu Santo como santificador. Señaló que el Espíritu comunica dones que enriquecen la vida personal y comunitaria, guiando hacia una fe más madura.

Como cierre, Mons. Álvarez Cano animó a los fieles a repetir diariamente la oración trinitaria como expresión de fe y confianza, y concluyó encomendando a la comunidad a la intercesión de la Virgen María: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios”, invocando su protección ante toda necesidad.

El mensaje fue difundido como parte de las celebraciones litúrgicas dominicales y se enmarca en la continuidad de acciones pastorales de la Arquidiócesis para fortalecer la vida espiritual y comunitaria de sus fieles.

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