Senado acelera agenda con Europa: presión política para firmar en mayo el Acuerdo Global en medio de tensiones internacionales

by Enlace Noticias

El salón de plenos del Senado de la República se convirtió en un punto de convergencia diplomática y legislativa donde el mensaje fue directo: México busca cerrar en mayo la firma del Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea, en un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y reacomodos estratégicos.

La sesión, convocada por Alejandro Murat Hinojosa, reunió a legisladores y representantes europeos encabezados por Francisco André, en un encuentro que fue más allá del protocolo y se posicionó como un espacio de definición política sobre el rumbo de la relación bilateral.

Desde la presidencia de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez colocó el eje del debate: la relación entre México y Europa debe sostenerse sobre el respeto al derecho internacional, el fortalecimiento del multilateralismo y el diálogo como herramienta central. En su intervención, fijó el contexto con cifras que delinean el tamaño del vínculo: más de 82 mil millones de euros en comercio de bienes en 2024 y una inversión acumulada cercana a los 209 mil millones de euros.

Pero el planteamiento no se limitó a datos. La senadora dejó clara la intención política de avanzar hacia la firma del acuerdo en mayo, en territorio mexicano, bajo una visión de largo plazo que incluye desarrollo sostenible, transición energética y cooperación económica. “Bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum Pardo, nuestro país reafirma su compromiso con una política exterior basada en el respeto, diálogo y cooperación, pero sin subordinación”, afirmó.

En el tablero legislativo, Ignacio Mier Velazco reforzó la jugada con un mensaje estratégico: México necesita diversificar sus relaciones más allá de Norteamérica. Señaló que la relación con la UE abre oportunidades en economía, cultura, derechos humanos y nuevas tecnologías, al tiempo que subrayó la necesidad de atraer inversión, particularmente en el sector energético.

El diagnóstico se amplió con la intervención de Alejandro Murat, quien advirtió que el mundo atraviesa una reconfiguración de sus dinámicas económicas, con tensiones comerciales persistentes que han alterado las reglas del juego global. Bajo ese contexto, sostuvo, la relación con Europa adquiere un carácter estratégico que trasciende lo económico y se inserta en la gobernanza internacional.

El Acuerdo Global Modernizado emergió como la pieza central de la sesión. Un instrumento que, de concretarse, actualizará el marco vigente desde el año 2000 e incorporará temas como comercio digital, inversión, servicios, contratación pública y desarrollo sostenible, además de fortalecer la certidumbre jurídica para los intercambios bilaterales.

Desde la representación europea, Francisco André respondió con una línea discursiva alineada: la relación con México se basa en principios como la democracia, los derechos humanos y la soberanía nacional, pero también en la necesidad de reducir barreras comerciales y ampliar la inversión. Su advertencia fue clara: el orden internacional no puede regirse por la imposición, sino por reglas compartidas.

El debate legislativo sumó múltiples voces que reflejaron coincidencias en torno al acuerdo. Beatriz Silvia Robles Gutiérrez habló de una nueva etapa en la relación bilateral; Francisco Ricardo Sheffield Padilla alertó sobre el debilitamiento del orden jurídico internacional; mientras que Higinio Martínez Miranda insistió en que México no recurrirá a presiones arancelarias, sino a la generación de condiciones para la inversión.

En paralelo, otras intervenciones ampliaron la agenda hacia temas como migración, innovación tecnológica y multilateralismo. Karen Castrejón Trujillo y Alejandra Barrales Magdaleno coincidieron en que la relación con Europa representa una oportunidad más amplia que el intercambio comercial.

La presencia de representantes diplomáticos de 16 países europeos terminó por configurar una escena de alto nivel político, en la que el Senado mexicano asumió un papel activo en la construcción de acuerdos internacionales.

La sesión cerró sin firma, pero con una ruta definida. El reloj legislativo y diplomático apunta a mayo como fecha clave. En un entorno global inestable, el Senado movió ficha para posicionar a México en una alianza que busca consolidarse como contrapeso y oportunidad en el nuevo orden internacional.

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