El Partido Revolucionario Institucional fijó una postura crítica frente a la propuesta de reforma laboral sobre la jornada de 40 horas impulsada por el oficialismo, al señalar que el planteamiento no representa una reducción real del tiempo de trabajo y que su contenido distorsiona el objetivo central de mejorar las condiciones laborales en el país.
Durante la rueda de prensa del PRI Michoacán, el secretario de Cultura del Comité Ejecutivo Nacional, Bismarck Izquierdo Rodríguez, explicó que la iniciativa difundida por el gobierno federal no establece una jornada efectiva de 40 horas semanales, sino que introduce esquemas que, en la práctica, amplían el tiempo de trabajo mediante horas extraordinarias.
Izquierdo Rodríguez sostuvo que la propuesta plantea una fragmentación de la jornada laboral en turnos de aproximadamente seis horas y media, acompañados de un margen adicional de hasta 12 horas extra, lo que, dijo, modifica el concepto original de la reforma.
“Las 40 horas que están proponiendo no son reales, es una falacia. En el dictamen se habla de fraccionar la semana laboral y, además, de contemplar hasta 12 horas extra. Es decir, no se trata de una semana de 40 horas, sino de una semana de 40 horas más 12”, expresó.
El dirigente nacional señaló que esta estructura no coincide con la propuesta que el PRI ha planteado desde hace varios años, la cual consiste en establecer cinco días laborales de ocho horas y dos días de descanso, sin mecanismos que incentiven la ampliación de la jornada.
“La reforma que ha propuesto el PRI es clara: cinco días laborales de ocho horas y dos días de descanso. No un esquema que normalice jornadas de 10 o 12 horas bajo la figura de horas extra”, afirmó.
Izquierdo Rodríguez indicó que, de aprobarse en los términos actuales, la reforma podría generar efectos negativos en sectores como las micro, pequeñas y medianas empresas, al no considerar un proceso de transición ni un acuerdo amplio entre los actores involucrados.
“Esta reforma debe surgir de un acuerdo nacional entre trabajadores, empresarios y fuerzas políticas. No puede imponerse sin evaluar su impacto, particularmente en las mipymes y en la asignación de horas extraordinarias”, señaló.
El secretario de Cultura del CEN del PRI sostuvo que la discusión sobre la reforma laboral se está utilizando como un elemento para desplazar otros temas de la agenda pública, entre ellos la situación de seguridad y los problemas de salud.
“La reforma de las 40 horas se está usando como un distractor para desviar la atención de la crisis de inseguridad, de los brotes de sarampión y de los problemas que se presentan semana a semana en el país”, declaró.
Finalmente, reiteró que el PRI acompañará únicamente una reforma que implique una reducción efectiva de la jornada laboral y que sea producto de un consenso amplio.
“Acompañamos una reforma de 40 horas reales, no una simulación. Un cambio de esta magnitud debe discutirse con responsabilidad y con impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores”, concluyó.

