Acción Nacional afirmó que las acusaciones formuladas en Estados Unidos contra funcionarios del estado de Sinaloa por delitos contra la salud confirman un escenario que, según el partido, había sido advertido desde hace tiempo y que ahora adquiere una dimensión institucional. El blanquiazul sostuvo que lo que durante años fue negado desde el oficialismo hoy se traduce en investigaciones formales, lo que convierte el caso en un asunto que trasciende el ámbito político. “Esto ya no es rumor ni especulación. Estamos frente a una crisis de Estado que exige respuestas firmes y acciones inmediatas”, señaló el partido.
El PAN subrayó que Sinaloa enfrenta desde hace más de un año y medio una situación de violencia persistente, con pérdidas humanas y afectaciones económicas, sin que el gobierno estatal haya logrado restablecer condiciones de seguridad. En ese contexto, el partido sostuvo que un gobierno bajo este nivel de señalamientos no cuenta con las condiciones para enfrentar la crisis ni para garantizar la tranquilidad de las familias.
Por ello, Acción Nacional consideró que el Senado de la República debe evaluar de manera inmediata la desaparición de poderes en la entidad, al tratarse de una medida prevista en la Constitución para situaciones extraordinarias. “No se trata de una medida extrema, sino de una respuesta necesaria ante una situación que ha rebasado a las autoridades locales”, afirmó el partido al insistir en que la gravedad del caso exige una reacción institucional.
Finalmente, Acción Nacional advirtió que México no puede permitir que quienes tienen la responsabilidad de combatir al crimen organizado estén bajo sospecha de vínculos con él, y llamó a que las investigaciones avancen con rigor para esclarecer responsabilidades y restablecer la confianza pública.

