El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llamó a garantizar el respeto pleno de los derechos fundamentales del pueblo venezolano, incluido el derecho a la autodeterminación, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. La oficina encabezada por Volker Türk sostuvo que el futuro político de Venezuela debe ser definido exclusivamente por su población y no mediante acciones militares externas.
Durante una conferencia en Ginebra, la portavoz del Alto Comisionado, Ravina Shamdasani, afirmó que la operación estadounidense socava principios esenciales del derecho internacional y genera un precedente que, en sus palabras, “hace que todos los Estados sean menos seguros en todo el mundo”. Rechazó la justificación de Washington basada en el historial de violaciones de derechos humanos del Gobierno venezolano y subrayó que la rendición de cuentas no puede alcanzarse mediante intervenciones unilaterales que contravengan la Carta de la ONU.
La Oficina recordó que fue expulsada de Venezuela en febrero de 2024 tras documentar el deterioro sostenido de la situación de derechos humanos y que investigaciones independientes han señalado abusos continuos contra opositores. Shamdasani advirtió que la intervención militar y la respuesta interna podrían profundizar la inestabilidad, especialmente tras la declaración de un estado de emergencia que restringe la movilidad, permite la incautación de bienes y suspende el derecho de reunión y protesta. Señaló que estas medidas se aplican en un contexto donde ya existían antecedentes de limitaciones a la libertad de expresión y manifestación bajo argumentos de seguridad nacional.
El Alto Comisionado instó tanto a Estados Unidos como a las autoridades venezolanas, así como a la comunidad internacional, a garantizar el respeto del derecho internacional y de los derechos humanos, reiterando que la soberanía sobre los recursos y las decisiones del país corresponde únicamente a su población.
En el plano humanitario, la Oficina para la Coordinación de Ayuda Humanitaria informó que uno de cada cuatro venezolanos —casi ocho millones de personas— requiere asistencia tras años de contracción económica, sanciones e inestabilidad. El plan de respuesta vigente demanda alrededor de 600 millones de dólares, aunque Venezuela continúa entre las operaciones menos financiadas. A pesar de ello, la ONU reportó haber alcanzado a dos millones de personas con apoyo durante 2025. De la población identificada como necesitada, 900.000 enfrentan carencias multisectoriales que abarcan alimentación, nutrición, educación y salud, servicios que el Estado venezolano no ha logrado garantizar de manera sostenida.
La Agencia de la ONU para los Refugiados señaló que, aunque no se han registrado desplazamientos masivos tras la operación militar estadounidense, la situación permanece bajo monitoreo permanente. ACNUR recordó que cerca de 7,9 millones de venezolanos han abandonado el país en busca de protección, la mayoría en América Latina y el Caribe, y que continúa trabajando para promover su inclusión y estabilidad en las comunidades de acogida.

