La primera dama Melania Trump emitió una declaración en la que negó de manera directa cualquier vínculo personal o participación con Jeffrey Epstein y su red de delitos sexuales. En su mensaje, difundido el 9 de abril de 2026, afirmó que las versiones que la relacionan con el caso son “mentiras” y exigió que cesen los intentos de involucrarla en hechos que calificó como difamatorios.
Trump sostuvo que quienes difunden estas acusaciones actúan con motivaciones políticas y buscan obtener beneficios personales mediante ataques a su reputación. Aseguró que nunca mantuvo amistad con Epstein ni con Ghislaine Maxwell, y que su única interacción documentada fue haber coincidido en eventos sociales en Nueva York y Palm Beach, espacios donde —según explicó— era común la presencia de figuras públicas. Subrayó que su respuesta por correo electrónico a Maxwell fue una “correspondencia informal” sin implicaciones adicionales.
La primera dama afirmó que no tuvo conocimiento de las actividades delictivas de Epstein y que nunca viajó en su avión ni visitó su isla. Indicó que su nombre no aparece en documentos judiciales, declaraciones juradas, testimonios de víctimas ni entrevistas del FBI. “Nunca estuve involucrada de ninguna manera”, señaló al rechazar cualquier insinuación sobre participación, complicidad o encubrimiento.
Trump también destacó que ha emprendido acciones legales contra personas y empresas que han difundido información falsa sobre ella. Aseguró que varias de ellas se han visto obligadas a disculparse públicamente y retractarse, mencionando casos como The Daily Beast, James Carville y HarperCollins UK.
En un giro hacia la dimensión institucional del caso, la primera dama pidió al Congreso que convoque una audiencia pública centrada exclusivamente en las víctimas de Epstein. Propuso que cada mujer pueda testificar bajo juramento y que sus declaraciones queden registradas de manera permanente en el expediente legislativo. “Epstein no fue el único”, afirmó, al señalar que varios ejecutivos renunciaron a sus cargos tras la politización del caso, aunque aclaró que ello no implica culpabilidad.
Trump sostuvo que solo mediante un proceso transparente y formal se podrá establecer la verdad completa sobre el caso y sus implicaciones. Su declaración concluye con un llamado a detener la difusión de acusaciones que considera infundadas y a avanzar hacia un esclarecimiento institucional que permita escuchar a las víctimas y cerrar la controversia pública.

