La Fiscalía confirmó que continúa el análisis de información relacionada con el homicidio de Carlos Manzo en Nuevo Uruapan, con énfasis en la solicitud del celular del exfuncionario y en la revisión de dispositivos de quienes estuvieron presentes el día de los hechos. La institución reiteró que cualquier prueba o dato que se aporte “siempre será bienvenida”, al señalar que estos elementos fortalecen el proceso de investigación.
De acuerdo con la autoridad, el teléfono de Manzo fue requerido en dos ocasiones durante noviembre y nuevamente en diciembre, con el objetivo de identificar posibles amenazas o comunicaciones relevantes. La presidenta municipal sostuvo que el propio Manzo había expresado en vida que no quería que su celular quedara en manos de terceros, argumento que ha sido reiterado por la familia. La Fiscalía precisó que el dispositivo no fue presentado como prueba y se mantuvo como pertenencia personal.
Las entrevistas realizadas a funcionarios municipales se enfocaron en los grupos de WhatsApp desde los cuales, según la investigación, se emitieron indicaciones en tiempo real el día del ataque. La Fiscalía señaló que “todos proporcionaron su celular y permitieron el acceso en presencia de ellos”, salvo el caso de Sigifredo Música, quien no acudió a ninguna de las tres convocatorias. La institución indicó que no existe denuncia por desaparición y que su ausencia será revisada por el área de homicidios.
Respecto a los escoltas sujetos a proceso, la Fiscalía confirmó que existen solicitudes de abreviado y de cambio de medidas cautelares promovidas por las defensas. Sin embargo, cualquier modificación deberá ser consultada con las víctimas indirectas, quienes hasta ahora no han manifestado conformidad.
La investigación continúa en ampliación, con revisión de datos adicionales y la posibilidad de nuevos requerimientos conforme avancen las diligencias.

